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Una nueva Chocleada solidaria para quienes más lo necesitan

Será el próximo viernes 10 de abril en Complejo Arrayanes a beneficio del Banco de Alimentos y Fundación Sentires

Chocleada solidaria.
Chocleada solidaria.
Banco de Alimentos.

Hace quince años, en la ciudad de Young, un grupo de personas tuvo una idea tan sencilla como poderosa: juntar voluntarios en una chacra de maíz, cosechar a mano y destinar todo lo producido a quienes más lo necesitan. Aquella primera Chocleada fue el punto de partida de lo que hoy es una de las jornadas solidarias más lindas del sector agropecuario uruguayo, en conjunto con muchos otros actores.

Este viernes 10 de abril se celebra la 12ª edición del evento. Será de 9 a 14 horas, en el Complejo Arrayanes. La organización está a cargo de Fundación Banco de Alimentos en conjunto con Fundación Sentires, una institución que trabaja con niños y jóvenes con síndrome de Down.

El Banco de Alimentos de Uruguay es una organización sin fines de lucro fundada en 2012 que distribuye donaciones de alimentos a la población más vulnerable. Uno de sus fundadores, Billy Battro, relata que todo comenzó justamente con “chocleadas” solidarias entre productores agropecuarios, y que durante la pandemia el crecimiento fue exponencial, incluyendo episodios como la recepción de alimentos de cruceros desviados del puerto de Montevideo. Hoy trabajan con 240 organizaciones sociales, en su mayoría del interior del país, con seguimiento detallado de cada donación. La aprobación de la Ley de Donación de Alimentos en 2023 reforzó el esquema al otorgar beneficios fiscales a las empresas donantes.

La jornada este año convoca una vez más a más de 350 voluntarios de perfiles muy diversos: alumnos de escuelas públicas y privadas, jóvenes con síndrome de Down, funcionarios de empresas, familias y vecinos que, por unas horas, dejan sus obligaciones de lado para hacer algo concreto por otros.

La dinámica es simple y efectiva. Productores agrícolas de la zona donan dos hectáreas de maíz, que los voluntarios cosechan en forma manual durante la mañana. Los choclos recolectados (cerca de 80.000 en cada edición) son entregados al Banco de Alimentos, que los distribuye como ingrediente de platos de comida en muchos centros y comedores a lo largo y ancho del Uruguay.

Pero la jornada tiene una segunda dimensión igual de relevante. Las empresas participantes pagan de manera simbólica la cosecha, y ese dinero se destina directamente como apoyo económico a Fundación Sentires para sostener su trabajo cotidiano con niños con síndrome de Down. De este modo, La Chocleada logra articular en un mismo acto la solidaridad comunitaria, el compromiso empresarial y el vínculo con el sector agrícola que hace posible todo.

El campo deja de ser solo el lugar donde se produce para convertirse, por unas horas, en el escenario de algo mucho más amplio: una cadena que arranca en la donación de un productor, pasa por las manos de cientos de voluntarios y termina en un plato de comida caliente en algún rincón del país.

“Es gente que deja sus obligaciones de lado por unas horas y las dedican a ayudar a gente que necesita mucho de nosotros, con una acción social que tiene un impacto grande”, comunicó Battro.

Quienes quieran sumarse a esta 12ª edición pueden contactarse a través del 091823728 o seguir la cuenta @sentires.uy en redes sociales.

El Banco en números. El Banco de Alimentos distribuyó 519.849 kilos de productos en 2025, lo que significó 1.084.714 platos de comida en todo el país dentro de las 232 organizaciones sociales que trabajan directamente con 45.304 personas en situación de vulnerabilidad.

Un 40% de la atención está destinada a personas de entre 6 y 18 años.

El directivo de la Agropecuaria de Dolores se refirió a la zafra de verano, de invierno y varios proyectos de la gremial

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