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Bicheras: avanza el programa y se mantienen plazos

Uruguay envió una segunda misión a la planta de Copeg para resolver detalles y avanzar en la operativa

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Se siguen afinando detalles para poner en marcha el Programa de Control y Erradicación de la Bichera en Uruguay, al tiempo que se mantiene la meta de realizar la primera dispersión de moscas estériles en la primavera. Así lo confirmó a El País Romeo Volonté, Gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana y Coordinador provisorio del programa citado. Tras haber arribado de la segunda misión técnica, junto a otros 11 integrantes, donde se visitó la planta de producción de moscas estériles de la Comisión Panamá Estados Unidos para la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado (Copeg), donde se producen las pupas de moscas estériles de la Cochliomyia hominivorax que causa las denominadas bicheras, Volonté contó algunos detalles y avances.

“Se mantiene el plazo trazado por el Ministro Fernando Mattos en la hoja de ruta cuando volvió de la primera misión a Panamá, a la planta de Copeg, en junio de 2021. Lo que establece es que para septiembre se comience con la primera dispersión de moscas”, remarcó Volonté. “El objetivo es cumplir con los plazos establecidos”, agregó.

La gobernanza y la financiación del programa quedaron resueltas el año pasado y a partir del primero de enero de 2023, quedó establecido por Ley la habilitación del Fideicomiso, que va a recibir los recursos del Fondo de Enfermedades Prevalentes, que es solventado por los productores. El administrador de ese Fideicomiso será la Corporación Nacional para el Desarrollo y los titulares: Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca junto con Ministerio de Economía y Finanzas.

“Ahora hay que comenzar a establecer los contratos, tanto con Copeg por el abastecimiento de moscas estériles, como con la compañía aérea que traerá pupas del insecto estéril a Uruguay, que seguramente sea Copa. Luego hay que contratar a toda la gente que va a trabajar en el programa y montar el Centro de Dispersión”, explicó el coordinador del programa sanitario, que estará en la órbita de la Dirección General de Servicios Ganaderos.

Alerta.

Las bicheras causan daños económicos en Uruguay estimados en más de US$ 42 millones anuales, a la vez de condicionar la producción en varias tareas para evitar animales abichados. Por otro lado, tras reunir varios estudios económicos, el Dr. John Wyss, experto estadounidense que lideró el programa de erradicación de la parasitosis en Centro América y Estados Unidos, ya había estimado -en 2016- un beneficio potencial por la erradicación en América del Sur cercano a US$ 2.800 millones anuales.

Impulsar el programa contra la parasitosis en Uruguay, fue compromiso del gobierno de Lacalle Pou en su campaña electoral. La producción salió a apoyar esta iniciativa y espera con ansiedad que comience a ejecutarse.

La planta de Copeg liberó el año pasado entre 8,7 y 453.5 millones de moscas estériles semanales en las zonas libres y en saneamiento. Inspeccionó 153.216 animales en la región del Darién, en el límite entre Panamá que está libre y Colombia que está infectada. A su vez, entre otras cosas, controla 10.784 fincas centinelas que son visitadas por los técnicos mensualmente, controlando que el programa funcione. La planta será la proveedora de Uruguay y tiene capacidad ociosa de producción. “Es un momento de oportunidad para Uruguay y hay que aprovecharlo, comprar esas pupas, traerlas y luego dispersarlas. No tendríamos que tener una fábrica de moscas irradiadas en Uruguay. Hay que trabajar en este programa que no solamente genera muchísimas perdidas productivas y económicas, también por las horas hombre que se gastan para curar abichados”, afirmó a El País Patricio Cortabarría, directivo de la Asociación Rural del Uruguay que integró la reciente misión.

Cortabarría recordó que la tecnología que impulsa la Copeg “está muy probada, se llevan más de 70 años del comienzo del programa que tuvo éxito en la gran mayoría de los casos, erradicando la parasitosis de todo el sur de Estados Unidos, México y los países de Centroamérica, llegando hasta Panamá. No se siguió hacia abajo porque Colombia no quiso y es por eso que se mantiene una guardia en la frontera, con control carretero de los animales que ingresan de esa zona hacia Panamá (zona del Darién)”.

Otro aspecto destacado es la colaboración de los técnicos de Copeg y del especialista mundial John Wyss (entomólogo) “en el plan que desarrollará Uruguay, sea en lo técnico, en lo logístico o en lo vinculado con infraestructura. El diseño del programa está hecho por el entomólogo”.

El representante de ARU en la segunda misión técnica a la planta de Copeg, admitió que el programa que se impulsa, donde Uruguay tendrá que hacer algunas adaptaciones, “tuvo éxito en territorios mucho más grandes y con geografías diferentes, así como con productores distintos. Uruguay es un país más llano y mucho más fácil para poder volar y dispersar las moscas”. Por otro lado, consideró que “la ganadería tiene otras ventajas como la trazabilidad individual bovina y la georeferenciación de los predios. Estamos más avanzados tecnológicamente que cuando Panamá comenzó con el programa”.

Ventajas.

Está claro que Uruguay tiene ventajas, pero también hay que ajustar detalles para adaptar ese programa internacional. “El clima le juega a favor a Uruguay, hay mayores ventajas en cuanto a las condiciones agro ecológicas para la mosca. Lo que dicen los técnicos es que las condiciones de Uruguay son similares a las de Texas, donde se erradicó esta parasitosis hace 60 años”, explicó el Coordinador del programa.

“Hay muchos avances desde entonces en cuanto a tecnología y experiencias en la operativa de dispersión”, detalló. “Lo que advertimos es que no vamos a poder monitorear todos los animales que se trasladen desde las zonas con bichera a las libres. Ahí será el productor que tendrá la responsabilidad de monitorear los casos de bichera, de remitir muestras a los laboratorios de referencia y después, tener un cuidado muy importante a la hora de trasladar ganado a las zonas que estén limpias”, agregó Volonté. La segunda misión fue más que importante, porque permitió analizar todos los aspectos de organización, los procesos de compra de las moscas estériles y algunos aspectos de comunicación que serán fundamentales para avanzar en la lucha contra la bichera.

integrantes.

En el marco de esta segunda misión a la planta de Copeg, también se analizaron todos los aspectos de organización, los procesos de compras y aspectos de la comunicación.

La delegación estuvo integrada por técnicos de Uruguay y Brasil. Por el MGAP fueron: María Victoria Iriarte (Servicios Ganaderos), Valeria Gallo (Dilave), Ulises Cuore, experto en parasitología y Sebastián Chiosa (DGSG), por Sul Miguel Sanguinetti, Mariovane Sabino (UTEC), Alejo Menchaca (INIA), Pablo Rodríguez, Fausto Jara y José Jaureguiberry (Fuerza Aérea). Participaron técnicos del MAPA de Brasil. Este país tiene mucho interés en sumarse a la iniciativa de Uruguay, lo que fortalecería los logros sanitarios en el corto plazo.

Uruguay tiene experiencias exitosas en el control de la bichera, porque hace varias décadas se habían realizado algunas pruebas piloto utilizando esta misma tecnología en el norte del país, donde la parasitosis, por el clima y geografía, tiene mayor incidencia en los predios ganaderos. En ese entonces no se sabía que los ríos funcionaban como una barrera natural para el avance de la mosca y otros datos que hoy pesan.

La gremial afirmó que el precio al público se redujo menos que el de paridad de importación entre febrero y agosto

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