Agricultura

Los Fondos tienen la sartén por el mango

Jueves negro si los hay para la soja con una histórica baja de 39 dólares en 1 día (con un máximo de 514 y mínimo de 474 US$/ton) y para los productos agrícolas también.

Federico Morixe Mailhos.

Gestión de Riesgo I Gletir Sociedad de Bolsa.

En 7 días, la soja llegó a perder 107 dólares, dejando de boca abierta hasta a los más pesimistas. Para el maíz no fue tan duro, pero en el peor momento de la semana llegó a bajar 36 US$/ton, desde 282 a 246 dólares. Y el trigo, tampoco digamos que quedó atrás, bajó 11 dólares el jueves negro y lo recuperó rápidamente el viernes, lo cual demuestra que la sangría fue en los oleaginosos.

Como vimos en los últimos años, al petróleo también lo llevaron de los pelos debajo del agua por un buen rato, en un día llegó a bajar más de 55 US$/barril, llegando a estar en -40 US$/barril y el bitcoin llegar a estar arriba de 60 mil dólares/bitcoin casi el doble de lo que se encuentra hoy en día. Nos queda claro ahora que en los mercados todo es posible: el valor y el precio son relativos.

Los factores semanales que alteraron los precios esta vez, y que, además, tienen muy nerviosos a los grandes participantes, por lo pronto hasta que finalice la cosecha de EEUU y Europa, son:

Soja.

Los biocombustibles, esta semana las refinerías de petróleo vendieron y dejaron de usar los aceites de soja para los biocombustibles por su alto precio, el aceite superó los 1.500 US$/ton, lo cual se volvió inviable para producir biodiesel y mezclarlo con diesel. La estrategia de presionar a través del precio, es una buena forma de pedir a la Casa Blanca, a la Agencia de Protección Ambiental y al Parlamento un cambio en la obligación de las mezclas de los biocombustibles.

China, busca de todas formas controlar los precios de las materias primas que adquiere en todo el mundo, mientras, calladito la boca y en silencio, cuando todos miraban sorprendidos las pantallas con números rojos, aprovecha la baja de precios para comprar 8 barcos de soja, unas 480.000 toneladas. Al mismo tiempo la industria también realizó compras de oportunidad, eso ayudó a la recuperación rápida de 28 US$/ton del viernes.

El Clima, estamos en el mercado climático, llamado “Weather Market” lo que genera volatilidad con cada pronóstico del tiempo, si llueve, si no llueve, si hay más temperaturas o menos temperatura. Y luego más volatilidad si el pronóstico se hace realidad o no, y ni te digo si son de viernes a domingo en donde nadie puede comprar o vender productos. Por ejemplo, si el viernes pronostican lluvias para la zona productiva y las mismas no se dan, eso puede hacer subir de 10 a 20 dólares el domingo.

Si a esta “especulación climática”, para ponerle un nombre más energético, le agregamos que el 36% del área tiene problemas de sequía, cada lluvia es de suma importancia para los cultivos porque da esperanza de poder recomponer el bajo stock en EEUU. Estamos en esos años que se necesitan altos rendimientos por el consumo en EEUU y recomponer las grandes compras realizadas por China para volver a lograr niveles saludables de stock.

El dólar, la volatilidad de la moneda por el aumento de tasas de interés y el aumento de la inflación, no están ayudando a los compradores de materias primas a decidirse en qué momento entrar en todo el teje y maneje del mercado de divisas.

Maíz.

El clima, igual que la soja, tiene a los productores y compradores mirando todo el día los pronósticos climáticos. La suba del último viernes fue, de alguna manera, frenada por los pronósticos de buenas lluvias para el 40% del área de maíz, la cual es muy importante ya que en 10 días comienza la polinización. Cada lluvia o falta de la misma marcará los futuros rendimientos del cultivo y mejorará o no la relación stock – consumo.

China, lleva comprado un 390% más que en el mismo período de 2020, por eso los precios están donde están, y China igualmente continúa comprando en EEUU y Ucrania para lograr abastecer la gran demanda que tiene internamente.

Hablando de altas demandas, y aprovechando las bajas de precio en Argentina, apareció Corea que compró 137 mil toneladas en los días de bajas, ahí vemos que interés de comprar hay; el tema son los precios que nos tienen a todos con los pelos de punta.

Trigo.

Lo dejamos para el final, ya que es muy importante por ser el referente cultivo de invierno en Uruguay.

El dólar, al igual que a los otros commodities, con la volatilidad de la moneda que ya comentamos, incremento de tasas de interés e inflación, le está poniendo freno a la suba de los precios y hace ser menos competitivo al trigo de EEUU en comparación con el de Europa y el Mar Negro.

El clima, el trigo de primavera viene con muchos problemas de sequía lo cual le da un soporte a los precios.

Respecto al trigo de invierno, en EEUU están en plena cosecha, normalmente la mayor oferta genera presión sobre los precios y hace que los mismos tiendan a bajar.

Egipto, el principal importador mundial, se pegó el susto de su vida con la volatilidad de esta semana, y como todo ñandú, canceló las licitaciones de compra pendientes. Imagínense lo que genera esta movida en el mercado.

China, manteniéndose consistente como con el resto de los granos, incrementó sus compras de trigo en un 89% en comparación con el 2020.

Viendo toda esta información, lo que podría suceder con el clima y, por ende, la producción en EEUU, podemos ser muy optimistas, realistas o pesimistas sobre la tendencia de los precios. La realidad nos muestra que ya estamos en muy buenos precios desde el punto de vista histórico, es importante parar la pelota. Planificar y manejar los precios.

Al final del día, lo importante es trabajar tranquilo y sin preocupaciones del mercado, por eso es muy útil organizarse ahora y arriesgar lo menor posible ya que venimos con buenos números y China necesita los granos.

El éxito no es adivinar, el éxito es llegar a las metas planificadas con información confiable.