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Lana: prácticas sustentables para agregar valor a la producción

La firma francesa Chargeurs lanzó un protocolo global que define los modos de trabajo que se deben seguir para obtener un sello de calidad.

Lana merino. El País.

La Nación – Calafate | Con la Patagonia prístina de fondo, Chargeurs, firma francesa dedicada al comercio de lana de alta calidad, lanzó Orgánica Precious Fiber, un protocolo de aplicación mundial que define desde las prácticas ganaderas que adhieren al ámbito del bienestar animal hasta las responsabilidades sociales de la industria.

Con la presentación del protocolo apuntan a darles un sello de calidad y trazabilidad a las prendas de vestir que sean elaboradas según las estrictas normas de producción y comercialización creadas por la división Chargeurs Luxury Materials, ya que no sólo apuntan a la máxima calidad de los productos, sino también a que los consumidores puedan conocer su origen y el modo en que se industrializan.

“Patagonia Sur representa y encarna en el nivel mundial todo lo que se puede ofrecer, la riqueza de una fibra natural de alta calidad y el mejor estándar mundial en términos de protección de medio ambiente”, explicó a LA NACION Michael Fribourg, presidente y CEO de Chargeurs Group, en un alto en la recorrida realizada en la Estancia Buenos Aires, ubicada a 50 km de esta ciudad.

A la presentación acudieron periodistas especializados en moda de las revistas más prestigiosas de Europa. Desde la empresa consideran que la moda y el lujo van a enfrentar desafíos y oportunidades en los próximos veinte años. “El primer desafío es ofrecer al consumidor final la oportunidad de conocer el origen de la fibra que está incorporada dentro de la ropa y de los productos textiles, y en segundo lugar, asegurar la trazabilidad, la calidad y también el respeto social y el cuidado del medio ambiente, del contexto en el que esa fibra fue obtenida”, detalló el CEO.

Antes del lanzamiento mundial del protocolo, en el hotel Eolo, enclavado en las cercanías del Parque Nacional Los Glaciares, la delegación recorrió el glaciar Perito Moreno, visitó los galpones de esquila en una estancia típica y fue testigo de un arreo y esquila de ovejas en la estancia Alice.

Chargeurs, con sede en París, es una firma mundial dedicada a fabricación y servicios, con posiciones de liderazgo en cuatro segmentos: film de protección para la construcción; entretelas; textiles técnicos, y lana peinada. Con filiales en 34 países, atiende una diversificada base de clientes. En 2016, los ingresos de la firma ascendieron a más de 500 millones de euros, de los cuales más del 90% se generó fuera de Francia. “Chargeurs es el número uno mundial del negocio de lana de alta calidad y está comprometido en la Argentina desde hace mas de 100 años con diferentes marcas. En ese contexto hemos decidido comprometernos con Orgánica, que es lana de excelencia, que cumplirá los más altos estándares de calidad y de cuidado del medio ambiente”, detalló Fribourg.

En la Argentina, la firma es la principal compradora lanera y es propietaria del 50% de la Peinaduría Río Chubut SA, con sede en Trelew, que cuenta con una planta dedicada al lavado, cardado y peinado de lana de oveja en un 100%, procesando lana de 16 a 32 micrones. El protocolo podrá ser implementado en las próximas semanas entre los estancieros de todo el mundo.

Las estancias, la etapa de manufactura de la empresa y también las grandes marcas de ropa que adquieran la lana para sus prendas de calidad podrán adherir al protocolo a partir de una auditoría externa que evaluará que se cumpla el protocolo en cada paso del proceso. Sólo así el producto final podrá contar con la etiqueta “Orgánica Precious Fiber”. Desde la firma consideran que en los próximos años entre el 30 y el 40% de las estancias que les venden lana podrán unirse al protocolo, dado que muchas ya están trabajando en apropiarse del modelo para mejorar la calidad de la fibra.

Para Federico Paullier, CEO de la división Luxury Fibers, donde la lana cumple el rol principal, “la idea es que podamos darle un mayor valor a toda la cadena de producción, debemos ayudar al productor a tener una mejora en la producción, en la calidad y en sus ingresos, obviamente, de manera que ellos estén incentivados a hacer las cosas de la manera correcta”.

Entre los puntos del protocolo hay un aspecto que se refiere a la transparencia y a la ética empresarial donde se enuncia: “No se aceptará ningún tipo de soborno”. Explican que eso forma parte del Pacto Mundial de Naciones Unidas, una iniciativa internacional que promueve implementar diez principios universalmente aceptados para promover la responsabilidad social empresaria.

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