Agricultura / Sanidad

Monitorear alertas de roya permite evitar daños altos

INIA recordó que SARAS permite uso racional de químicos.

Roya en soja. Foto:news.uns.purdue.edu

Roya en soja. Foto:news.uns.purdue.edu

Pablo Antúnez

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) apunta a que el Sistema de Alerta a Roya Asiática de la Soja (SARAS), se convierta una vez más, en la herramienta que permita la aplicación racional de químicos sobre el cultivo, brindando información precisa al agricultor y asesores, para que vaya monitoreando sus chacras y prevenga daños severos causados por esta enfermedad. El SARAS es una herramienta en línea (a través de Internet y la página del INIA) que integra toda la información disponible sobre la enfermedad en Uruguay.

Ayer, en rueda de prensa, la investigadora principal del INIA, Silvina Stewart, el presidente de INIA, Álvaro Roel y el asistente de investigación de INIA, Marcelo Rodríguez, presentaron este programa que es bien conocido por los sojeros uruguayos, mostrando el potencial que tiene.

La Roya Asiática es una enfermedad causada por un hongo que se transmite por el aire, pero precisa condiciones ambientales favorables para su propagación. La enfermedad fue reportada sobre la soja uruguaya por primera vez en 2004 y generalmente ingresa desde Brasil, viéndose de inmediato en departamentos como Cerro Largo, Rivera y Treinta y Tres; no están medidos certeramente los daños económicos en Uruguay, pero en argentina se habla de mermas de 20% y en Brasil de bajas en los rendimientos de alrededor del 30%. Por eso es fundamental un diagnóstico temprano.

La Roya Asiática o entra muy temprano a Uruguay (en enero) o muy tarde (en marzo). El año pasado la roya entró medio temprano a Uruguay pero después la sequía y las altas temperaturas no la dejaron evolucionar y ser tan agresiva.

Cuidado. La investigadora principal de INIA, Silvina Stewart explicó que “los síntomas o signos de la enfermedad, son prácticamente imperceptibles al ojo humano. Cuando empieza en el cultivo no se ve tan fácil”. Por eso consideró que contar con un sistema de alerta en base al diagnóstico de casos en los laboratorios, mediante las muestras enviadas por productores y asesores, es fundamental en cada zafra.

Stewart explicó que en la soja, la roya “no se parece a otras royas que tienen un color rojo o anaranjado, que llaman la atención y se ven en el campo. Además se encuentra en la parte inferior del cultivo y se confunde con otras enfermedades”. La experta de INIA remarcó que “el diagnóstico temprano es fundamental para poder controlarla a tiempo. Después que empezó a subir en el cultivo es casi imposible detenerla”. Agregó que “las medidas de control pasan por un diagnóstico temprano”.

En el SARAS participan el INIA y una cantidad de laboratorios dispersos en todo el país que son los que analizan las muestras y mandan el alerta cuando detectan un positivo, georeferenciándolo rápido.

Por su parte, el presidente de INIA, Álvaro Roel, recordó que en esta zafra la institución lanzó al mercado tres variedades de soja (Génesis). “Están sembradas por primera vez en este año. Los datos que tenemos es que están con una muy buena performance”, dijo Roel. Afirmó que INIA trabaja “con calidad científica pero con cercanía al productor”.

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