Zafra de ovinos

Cabaña La Lucha de Echeverría vendió un centenar de Corriedale a US$ 498

Los borregos planteleros hicieron promedio de US$ 900. En vientres, los de pedigree cotizaron a razón de US$ 218 y los MO a US$ 110 de promedio.

Pablo D. Mestre.

En su casa, como les gusta, rodeado de clientes y amigos, como lo disfrutan, la familia Echeverría concretó un nuevo y exitoso remate anual de su producción Corriedale.

Con negocios a cargo de escritorios Otto Fernández y Coco Morales Negocios Rurales y administración del BROU, se concretó una buena jornada de trabajo en la cual se dispersó prácticamente toda la oferta en pista.

Los 12 borregos planteleros hicieron promedio en US$ 900 con un máximo de US$ 2.000 por un carnero elegido que finalmente fue adquirido en sociedad por cabañas “San Gerardo” de García Pintos y “El Coraje” de Dighiero.

Pero hubo más, en la categoría planteleros se hicieron negocios en US$ 1.600, 1.400 y 1.300 también, con piso de US$ 700.

Luego se comercializó un centenar de borregos de campo entre US$ 520 y 300 con promedio en US$ 418. Así, la totalidad de borregos vendidos (quedaron unos pocos), cotizó a razón de US$ 498 en general.

El trámite de los negocios fue fluido, los compradores elegían y pujaban fuerte por los dos primeros y los otros tres bajaban de valor y se ofertaba por el lote, con un piso de US$ 300 por pocos conjuntos.

Respecto a los vientres, que tuvieron mucha demanda y dispersión total, los de pedigree, con varios interesados y trámite ágil, fueron vendidos entre US$ 520 y 130, con promedio de US$ 218 y las MO, que se vendieron todas con valores de mercado, entre US$ 120 y 100, encontrando el punto medio en US$ 110.

Tras la subasta Ruben Echeverría Núñez destacó que “quedamos conformes pues en primer lugar estuvimos rodeados de muchos clientes y amigos y además se logró un buen mercado con valores para todos los gustos y en definitiva ese es el objetivo”. Uno de los directores de la tradicional cabaña del departamento de Soriano mencionó que “operaron compradores de distintas zonas, muchos del norte, especialmente de Rivera y Artigas, pero la gran mayoría quedó entre clientes de la zona”.

Es por ello que Ruben Echeverria dijo que “el balance es bueno pues en un año complicado como este cumplimos la consigna de dispersar la oferta y dejar conformes a los clientes”.

Rurales EL PAIS