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Avanzan gestiones para sacar ovinos en pie hacia Brasil

Productores del norte apuran los pasos para concretar puesto de control sanitario en frontera Artigas-Quaraí.

 

Pablo Antúnez

La instalación de un Centro de Control y Vigilancia Sanitaria que permita la exportación de ovinos en pie hacia Brasil a través del Puente de la Concordia (frontera Artigas-Quaraí), va tomando cada vez más fuerza.

El lugar físico para instalar los corrales y embarcaderos ya está identificado. Se trata de un predio contiguo a la terminal de cargas, donde hay una hectárea libre que pertenece al Ministerio de Defensa y comienzan las negociaciones con las autoridades de gobierno para poder concretar la meta.

“Queremos un Centro de Control y Vigilancia, donde un par de veces por semana concurrirán los técnicos sanitarios brasileños, para controlar la carga encima del camión, verificar los papeles y permitir el ingreso de ovinos en pie en Brasil”, explicó a El País el vicepresidente de la Federación Rural y directivo de la Asociación Agropecuaria de Artigas, Jorge Riani.

El predio precisa contar con una infraestructura mínima de corrales y un embarcadero, en caso que se precise bajar los animales de los camiones y revisarlos , si surge algún problema.

Reuniones. Hace varios años que los productores del norte están persiguiendo este sueño del Centro de Control y Vigilancia Sanitaria, que permitiría reactivar la exportación de ovinos adultos en pie hacia Brasil.

Para conseguir mayores avances, en el marco de la visita a Artigas del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte y su equipo, se está gestionando un encuentro con las autoridades del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA) de Brasil. Los productores aspiran que en ese encuentro entre las autoridades de los dos ministerios puedan avanzar en las gestiones para coordinar los controles sanitarios necesarios. También se pretende que participe el director general de los Servicios Ganaderos, Eduardo Barre.

A su vez, el 3 de septiembre llegarán al departamento de Artigas otras autoridades sanitarias del MAPA y la meta es realizar otra reunión con el ministro Uriarte y los productores locales, pero ya con algunos avances concretos.

Potencial. El mayor volumen de ovinos está sobre suelos de basalto, en los departamentos del norte del país. La especie tiene un alto potencial productivo, pero también cuenta con la ventaja de arraigar a la gente en el campo y ser una alternativa viable para pequeños y medianos productores, que pueden defenderse con la producción de carne y lana.
“El rubro ovino está muy complicado”, afirmó el vicepresidente de la Federación Rural, Jorge Riani.

En Artigas, vive esa problemática en carne propia, porque entre otros rubros, está jugado al ovino. “Estamos con problemas porque aún está entre el 50% y 60% de la lana sin vender y cuando no hay ventas, se hace difícil poder producir”, admitió Riani. Asimismo consideró que, en la medida que no exista una comercialización fluida de lanas, los productores del norte apuntan “a la colocación de ovejas adultas y capones en pie en Brasil”, explicó el gremialista.

Costos. Hoy la exportación de ovinos en pie está habilitada, pero al no existir un puesto de control en la frontera Artigas-Quaraí, los camiones tienen que salir por Aceguá y hacer 400 kilómetros más, eso es lo que encarece la operativa.

“En el norte hay un gran volumen de Merino y la gente deja el borrego diente de leche hasta que capón, porque precisa incrementar la cantidad de lana producida”, explicó Riani. Esa necesidad productiva ocasiona que haya muchos capones y ovejas adultas para vender y “no tenemos mercado”, sostuvo el vicepresidente de la Federación Rural y directivo de la Agropecuaria de Artigas.

Los productores sostienen que la faena de ovinos en Uruguay es estacional, va de julio/agosto y se extiende, con suerte, hasta octubre, cuando los frigoríficos tienen un bajo stock de bovinos para faenar.

Valores. Según contó Riani a El País, hay muchos inversionistas brasileños que están muy interesados en comprar ovejas para llevarse a su país. “El problema es que cuando se les dice que el camión tiene que hacer 400 kilómetros para salir por Aceguá, porque es ahí donde está el Puesto de Control y Vigilancia, el negocio se cae”, contó el dirigente.

Por otro lado, Brasil es y será el principal mercado para la carne ovina y en caso de Uruguay, se puede entrar con cortes con hueso. No sólo hay una fuerte demanda de corderos, superando ampliamente la oferta, sino que en los Estados del Sur, hay demanda por carne ovina procedente de categorías adultas.

En el marco de una reunión con el ministro Carlos María Uriarte y su equipo, que mantuvo el Consejo Directivo de la Federación Rural a lo largo de la semana que fina, la necesidad de concretar el puesto de Paso de Frontera y Control Sanitario en Artigas-Quaraí, estuvo sobre la mesa.

“Al brasileño le gusta mucho comer carne ovina. En San Pablo y Porto Alegre cuesta $ 600 el kilo de este producto, hay un mercado promisorio ahí donde colocar nuestra producción”, insistió Riani, que incluso en ese encuentro le mostró al ministro la firmeza de la demanda y los valores que se pagan en los circuitos de restaurantes y expendios.

Quitar de los campos capones y ovejas, permitiría revitalizar la producción ovina en el basalto, dándole paso a categorías jóvenes e incluso, incrementando la producción de corderos en un momento donde clave, donde el stock ovino aspira a crecer. Los productores ovejeros siguen adelante pese a las limitantes que les impide crecer y como incentivo, la exportación en pie es fundamental para poder mirar al futuro con optimismo.