Durante el año pasado, las ventas de caballos criollos sumaron un total de 1.390 martillazos, entre hembras, machos y paquetes de embriones, semen y servicios, lo que representa un 4,8% menos que en 2024, de acuerdo con los datos relevados por el periodista Juan Rosas de radio Tabaré.
La facturación fue de US$ 3.649.220 por la venta de 1.235 machos y hembras, a lo que debe sumarse cinco paquetes de embriones por US$ 31.500 y 150 servicios de padrillos que suman US$ 61.535.
El 32% de los animales vendidos fueron yeguas de andar (443) que promediaron US$ 3.551, en tanto que el 26% fueron potras que se vendieron a US$ 2.878 y las yeguas de manada se comercializaron a US$ 2.570 de promedio (14,5%). El resto del volumen se complementa con categorías menores, como padrillos, potros y machos castrados.
Los embriones, por su parte, lograron un valor medio de US$ 6.300, reflejando el interés por la genética superior, mientras que los servicios reproductivos promediaron US$ 410.
El precio máximo de la zafra fue para “Fantástico La Invernada”, un padrillo bayo del 2021 (Azuleña LI x Calandría LI), que alcanzó un valor de US$ 16.200 en el remate Criollos Para Ganar de “La Invernada”.
Pejale
El relevamiento realizado por el periodista salteño, indica que la preferencia de los compradores fue hacía ejemplares de pelaje rosillo (15,2%), seguido por el moro (14,9%) el colorado (14,2%), el gateado (14%) y el bayo (7,8%) como los cinco principales. Estos cinco pelajes representan el 66% del total vendido.