El indicador promedio ponderado se ubicó en US$ 3.815 por tonelada, lo que representa un aumento del 1,5% respecto a la subasta anterior. Con este resultado, el mercado recuperó US$ 22 por tonelada, después de haber acumulado una caída de US$ 405 por tonelada durante las tres licitaciones previas.
En esta oportunidad se negociaron 26.889 toneladas de productos lácteos, un volumen superior en 573 toneladas al registrado en la subasta anterior.
Recuperación para las leches en polvo
La leche en polvo entera (LPE) alcanzó un precio promedio de US$ 3.486 por tonelada, registrando un incremento del 1,6%, equivalente a US$ 61 por tonelada, frente a la licitación previa.
Las posiciones a futuro mostraron una evolución positiva en todos los contratos comprendidos entre agosto y noviembre, con aumentos que oscilaron entre 0,9% y 1,9%. Los contratos de mayor actividad, correspondientes a septiembre y noviembre, finalizaron en US$ 3.480 y US$ 3.481 por tonelada, respectivamente, con mejoras del 1,6% y 1,5%.
Por su parte, la leche en polvo descremada (LPD) cerró con un valor promedio de US$ 3.234 por tonelada, lo que representa una suba de US$ 99 o 2,8% en comparación con la venta anterior. Las posiciones de agosto a noviembre también finalizaron en alza, con variaciones de entre 0,4% y 5,9%, mientras que el contrato de septiembre, el de mayor volumen, avanzó 2,3%.
Comportamiento dispar entre manteca y quesos
La manteca registró una leve corrección y terminó la jornada con un precio promedio de US$ 5.303 por tonelada, lo que supone una baja del 0,6% respecto al evento anterior.
En el segmento de los quesos, el comportamiento fue dispar. El queso Cheddar descendió hasta US$ 3.586 por tonelada, con una caída del 6,5%, mientras que el queso Mozzarella mejoró su cotización al ubicarse en US$ 3.940 por tonelada, registrando un incremento del 1,3% entre licitaciones.