En el acto de clausura de la Expo Durazno 2026, la presidenta de la Sociedad Rural de Durazno, Dra. Ana María Acuña Carrera, lamentó la ausencia de autoridades nacionales en la muestra, y advirtió sobre el atraso cambiario y un Estado que definió como “una verdadera ancla”, además, realizó planteos en materia de sanidad, competitividad y la tardía declaración de la emergencia agropecuaria.
La presidente de la gremial dijo que “en el discurso del año pasado hacíamos mención a que nos habíamos acostumbrado a la presencia de altas autoridades del gobierno y que deseábamos que se siguiera dando; lamentamos que hoy no se hagan presentes”.
Recordó que en el departamento, al igual que buena parte del país, “venimos castigados por el clima, las faltas de lluvias se hacen sentir y complejizan la actividad”. En ese contexto, valoró la reciente declaración de emergencia agropecuaria, pero dijo que “nos hubiera gustado que llegara antes”. En un escenario de escasez hídrica prolongada, los tiempos de respuesta del Estado son determinantes para sostener capital productivo y evitar pérdidas mayores, remarcó.
La dirigente reconoció que el mercado internacional atraviesa un momento favorable para la carne. “Hoy el mercado mundial demanda carne de calidad, y vaya si nosotros sabemos de esto; está en nuestro ADN ser productores de commodities, camino a un nuevo récord en el precio de la carne”, afirmó. No obstante, advirtió que los precios no resuelven el problema de fondo. “El gran problema sigue estando: no somos competitivos con el resto de los países”, señaló, aludiendo directamente a un dólar planchado, el atraso cambiario y la dimensión de “un Estado gigante que es una verdadera ancla para todo el sector y para el país. Nos hace acordar a aquel antiguo dicho: ‘llueve sopa y yo con tenedor’”.
Otro de los ejes del discurso estuvo centrado en las relaciones laborales y el impacto que determinadas prácticas tienen sobre la producción. “Respetamos a los sindicatos, es una herramienta valedera, pero siempre y cuando sea bien usada; lamentablemente esto no siempre se da y el que termina pagando los platos rotos es el productor”, afirmó. Además, advirtió que, en ocasiones, “los derechos de unos se confunden con las obligaciones de otros y se termina perjudicando a quien no tiene la culpa”.
En paralelo criticó la burocracia del Estado y remarcó que los avances tecnológicos permiten avanzar en la agilización de los trámites. “Seguimos manejando guías de propiedad y tránsito vía papel; exigimos que se ponga sobre la mesa y que se aplique rápidamente la guía electrónica”, reclamó.
En materia sanitaria, Acuña se enfocó en la garrapata, “mucho se ha hablado, pero poco se ha progresado; lejos estamos de tener el tema controlado”, afirmó. “Es moneda corriente ferias suspendidas, tropas rechazadas, algún residuo que apareció en carne”, describió. Si bien reconoció que “somos los productores los primeros responsables” reclamó que el Estado genere conciencia y deje en claro “que hay mucho en juego cada vez que se hace un tratamiento”, añadió.
La inseguridad rural también ocupó un lugar en el discurso de la gremial. “Durazno no escapa a lo que se vive en el resto del país; hemos tenido que lamentar incidentes graves que antes parecían lejanos y hoy se vuelven moneda corriente”, expresó. En particular, mencionó el abigeato como uno de los grandes problemas que afectan al sector ovino y bovino, y solicitó que se destinen todos los recursos posibles para garantizar un área rural y productiva más segura.
Al cierre la gremial manifestó el respaldo a la posición de la Federación Rural en el tema de la represa de Casupá y llamó a fortalecer el vínculo entre campo y ciudad, “seamos conscientes del hermoso país que tenemos, unamos el campo con la ciudad y transmitamos a las futuras generaciones que la riqueza está en la tierra y que a ella nos debemos”, concluyó.