Ganadería

Rural Argentina rechaza una posible suba de retenciones de Alberto Fernández

Han sido varias gremiales del campo argentino que se manifestaron en contra.

Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural de Durazno.

La Nación (GDA) | Cuando falta menos de un mes para que Alberto Fernández asuma como nuevo presidente, en el campo temen que el próximo gobierno busque subir las retenciones como una forma de afrontar los problemas que tiene el país.

En las últimas semanas, la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), con sede en Córdoba, la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe) y la Sociedad Rural de Rosario rechazaron cualquier incremento en la presión impositiva hacia el sector.

Ahora se sumó a ese planteo la Sociedad Rural Argentina (SRA) vía un mensaje que emitieron sus delegados y directores tras una reunión que mantuvieron el viernes en Buenos Aires. Asistieron unos 150 delegados de la entidad.

“Los principales desafíos económicos que enfrenta hoy nuestro país son la caída de actividad, la persistente inflación, la falta de crédito y el déficit fiscal, como consecuencia de desajustes en la economía de larga data, a causa de un gasto público creciente, desmedido, poco transparente y de baja calidad. Todo ello ha confluido en un aumento de la pobreza y la marginalidad que, como argentinos, nos preocupa y nos duele”, dice el comunicado elaborado tras el encuentro.

“Pero esta compleja situación no se resuelve con un aumento de la presión impositiva, ya de por sí insoportable, ni con nuevos tributos ni derechos de exportación. Insistir con las retenciones sería contraproducente: generaría una caída de la producción, de la actividad y del empleo por deterioro de la capacidad exportadora”, agrega.

En la declaración, los delegados y directores piden que la política también haga un ajuste para que no recaiga solo en el sector privado.

“La política argentina, el estado nacional y las jurisdicciones provinciales y municipales deben hacer un ajuste profundo, sincero y sustentable de una vez por todas. De otro modo, la Argentina seguirá estancada”, indicaron.

Así como rechazaron subir los derechos de exportación, también pidieron que no haya intervenciones sobre los mercados del sector.

“El campo es también el actor económico más competitivo y el vehículo más certero para una inserción exitosa de la Argentina en el mundo, a través de la exportación de su producción de calidad, altamente reconocida y demandada por los más exigentes mercados internacionales. El comercio exterior debe verse, en este sentido, como una oportunidad irremplazable para la reactivación económica y el principal incentivo para lograr un aumento sostenido de la producción, única receta para garantizar la oferta de alimentos a precios accesibles para el mercado interno”, indicaron los delegados y directores.

En este contexto, reclamaron reglas de juego estables para producir. “Nosotros, los productores agropecuarios, estamos dispuestos y comprometidos a producir más y a generar más empleo. Solo necesitamos reglas de juego predecibles y sustentables que despejen nuestro horizonte para que podamos proyectar y planificar nuestra actividad: invertir, contratar, innovar”, precisaron.