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Retoman actividades regionales en frontera por rabia paralítica

Uruguay, Argentina y Brasil están retomando el trabajo de frontera para controlar la rabia paralítica, un problema sanitario común que complica a la ganadería y la salud

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Según Agroclaro en términos generales el valor de los campos en Uruguay se encuentra con precios similares a los registrados en los años 2013, 2014, cuando alcanzaron sus máximos históricos. Además, la situación de inestabilidad en Europa y evolución de tasas de interés aumenta la demanda.

Uruguay, Argentina y Brasil están retomando el trabajo de frontera para controlar la rabia paralítica, un problema sanitario común que complica a la ganadería y la salud.

Esta semana se desarrolló una actividad en la sede de la Asociación y Sindicato Rural de Livramento, donde participaron técnicos de la División Sanidad Animal (Dres. Sabastián Chiozza, Marcelo Cortés y Nicolás Simeto) para conocer cómo se vigila la enfermedad, los diagnósticos de laboratorio y la vigilancia a nivel de campo. Esta actividad forma parte del trabajo de frontera que se está retomando luego de varios años, entre Uruguay, Argentina y Brasil, confirmó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

La Rabia Paralítica Bovina es una enfermedad producida por un virus, que ataca principalmente el sistema nervioso central produciendo una encefalomielitis aguda de curso mortal, a todos los animales de sangre caliente, incluyendo al hombre. Se transmite a través del contacto con la saliva de los animales infectados, ya sea por una mordida o por el contacto directo con las mucosas o alguna herida en la piel. En octubre de 2007, se la diagnostica por primera vez en Uruguay en su forma paralítica en el Paraje Rincón de Diniz del Departamento de Rivera.

La raza Boran se formó hace 1300 años en el norte de África, específicamente en Kenia, aunque también se difundió en otros países de ese continente, como Somalia, Etiopía, Sudán. Su proceso de selección fue natural, sin intromisión humana. El ganado se fortaleció en un ambiente hostil, con calor y frío extremos, sumado a campos muy pobres, lo que denota su alta rusticidad.
El técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), remarcó que en la carne ovina existe otra zafra de lana” en la raza merino australiano y el que es “una oportunidad productiva que muchas veces no estamos aprovechando”. En este sentido remarcó que “los productores que hoy capitalizan este momento son los que perseveraron durante los tiempos malos”. Al tiempo que destacó que “hay productores logrando lanas de 15 micras, algo que hace algunos años parecía impensado”, remarcó que en el caso de la carne ovina, los sistemas un mayor nivel de intervención, porque “hay que recrear cada año el esfuerzo de alimentar a la oveja y al cordero”.
La Sociedad de Criadores de Angus realizó esta actividad desde la Sociedad fomento de Treinta y Tres

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