Ganadería

Preparan fuerte baja de la carne en el abasto interno

Asados y pulpas nacionales e importadas bajarán $ 20/kilo.

carne vacuna.

Pablo Antúnez

El precio del asado y las pulpas desosadas, tanto las nacionales como las importadas, bajarán $ 20 por kilo en los próximos días.

La mayoría de la industria frigorífica exportadora bajará los precios trasladando la caída que están mostrando las exportaciones de carne bovina uruguaya hacia China, que repercuten en un menor valor de la hacienda gorda, insumo básico de los frigoríficos. El precio del ganado gordo había llegado a marcar máximos históricos en 2019. Hoy, la realidad del mercado, donde se ve una baja importante, se traslada al abasto interno.

La rebaja de $ 20 por kilo representará una caída en el precio de la carne de 10% a la que los consumidores dan la bienvenida y neutraliza parte de las subas anteriores del producto. Otras empresas bajarán algo menos del 10%, dependiendo de los precios de compra de sus haciendas y la realidad de sus negocios en el exterior.

En 2019, el precio de la carne —tomando los distintos cortes bovinos y el pollo— aumentó 34% y fue el principal producto que explicó la inflación acumulada, que llegó a 8,79%, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Fue el mayor registro anual del Índice de Precios del Consumo (IPC) desde 2015 y una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto al valor de cierre del 2018.

La presión generada por los focos de peste porcina africana en China —al igual que toda Asia y parte de la Unión Europea—, provocó una escalada de los precios de la carne bovina que importó el gigante asiático. Esa suba hoy está siendo frenada por los importadores chinos que renegocian contratos con los frigoríficos uruguayos y con otros proveedores del mundo.

A su vez, como otro elemento de presión para continuar bajando los precios, ante un mercado que quedará paralizado el próximo 25 de enero con el Año Nuevo Lunar, los importadores chinos están con un atraso en los pagos de entre tres y cinco semanas.

Esa cesación de pagos hace imposible el flujo de caja de los frigoríficos y provoca “un estrés financiero tremendo”, según confirmaron a El País fuentes de la industria.

Los carniceros esperaban una baja de la carne en estos meses del año, aún cuando la faena es poca.

“Se estaba esperando la baja al darse una caída en el precio del ganado gordo. De ahí a que aumente el consumo no se sabe, pero sin duda que ayudará bastante a reactivarlo”, sostuvo el presidente de la Asociación Nacional de Carniceros, Germán Moller.

El comerciante explicó que el consumidor hoy “se muestra muy ávido de conseguir buenos precios”, por eso “supongo que ayudará esta baja”.

Moller consideró “una buena señal” el esfuerzo que están realizando los frigoríficos para bajar los precios de la carne en el abasto, porque “esta iniciativa ayuda a cambiar el ánimo del consumidor uruguayo”.

Los carniceros sostienen que tras las fiestas, “recién en estos días se está normalizando el consumo” y remarcan que hicieron un esfuerzo para bajar los precios y poder vender un poco más en Navidad y Fin de Año.

Otro dato importante que augura posibles nuevas bajas de la carne en el abasto, al menos en el caso de las pulpas sin hueso que se importan desde Brasil, es que la industria brasileña también está pasando menores valores a los importadores uruguayos.

La gran mayoría de esos frigoríficos también exportan a China y enfrentan el mismo problema que las industrias uruguayas.

Desde hace varias semanas Brasil viene pasando precios a la baja que serán trasladados al abasto local.