Ganadería

Preocupa el “efecto China” sobre la cadena de pagos

Renegocian contratos, bajan precios y deben mucha carne.

Carne vacuna en frigorífico. Foto archivo El País.

Pablo Antúnez

Los importadores chinos mantienen atrasos en los pagos con los frigoríficos uruguayos y la demanda de carne desde ese país no se ha reactivado después de haber llegado a precios históricos previo al Año Nuevo Lunar.

China bajó 30% los precios de la carne que importó y desde el Instituto Nacional de Carnes (INAC) se estima que hay entre 33.000 y 35.000 toneladas peso carcasa por renegociar, pese a que los contratos ya estaban cerrados. Incluso hay embarques abandonados. Se deben renegociar entre US$ 43 millones y US$ 45 millones, estiman los frigoríficos.

Más allá de la pérdida, los importadores chinos están con atrasos en los pagos de entre cuatro y cinco semanas.

“Nos preocupa mucho el efecto que pueda tener esta situación en la cadena de pago y en la situación financiera de los frigoríficos uruguayos, si es que se traslada y si hay posibilidades de que eso pase. Hay que estar alerta”, dijo a El País el delegado de Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Jorge Slavica.

“Esta situación algún efecto va a traer, no será gratis”, advirtió. En los hechos, ya hizo bajar el precio del ganado y la faena, que apenas está superando las 30.000 reses semanales, mientras los frigoríficos intentan readecuar los precios del ganado gordo a la nueva realidad del mercado.

“Que caiga más el precio del ganado no va a depender sólo de China, dependerá del clima y de la oferta -entre otras cosas-, la demanda desde China se retomará”, sostuvo Slavica. Mientras tanto se prevé que los frigoríficos continúen con una faena baja (ver nota aparte).

“Hay coincidencia total en que China aumentará sus importaciones de carnes respecto al año pasado, no a las tasas de 50%-60%, pero las aumentará. Seguirá siendo el principal importador de carne bovina del mundo, marcando las pautas del comercio y los precios en el mundo”, afirmó Lautaro Pérez, gerente de Marketing del INAC, a su regreso de la misión a China, donde se reunió con importadores y operadores, para tomarle el pulso al mercado, tras el desmoronamiento de ese destino.

“Cuando los precios se duplican o triplican, el consumo se retrae. Eso pasó desde fines de noviembre en adelante, cuando el consumo aumenta por el invierno y fin de año. Esa retracción enlenteció las ventas en el mercado chino. Las plantas de procesamiento, mayoristas y supermercados, empezaron a tener mayor lentitud en sus ventas”, dijo el gerente de Marketing de INAC. “Todo eso dificultó vender, cobrar y hacer frente a las importaciones”, explicó.

A esta situación, se sumó que en el último trimestre de 2019 China importó 528.000 toneladas de carne bovina (peso embarque). Al cierre de 2019 en total importó 1,66 millones de toneladas, fue 60% más que el año anterior, informó Pérez.

La oferta creciente y la demanda retraída, hizo colapsar en China el sistema de cadena de frío y el sistema comercial. “Eso es lo que llevó, en parte, a la abrupta caída de precios (-30%)”, señaló el ejecutivo del INAC.

Que China digiera los stocks de carne que tiene en sus manos llevará meses y la industria frigorífica uruguaya estima que el mercado se podría estar reactivando en marzo.

“Tuvimos una reunión en CAF para ver cómo podía repercutir. Algunas de las cooperativas socias tienen departamento ganadero. Quedamos muy conformes con la celeridad con la que el gobierno manejó la situación. Se movió rápido y el envío de Lautaro (Pérez) a China le dio un manto de objetividad”, dijo Slavica.