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Pasturas demoradas provocan pérdida de condición corporal

Cuidar vaquillonas y vacas de primera cría

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Vaca con cría.

Con las pasturas demoradas por el clima, se hace más necesario prestar atención al rodeo de cría, donde los vientres están entrando en el último tercio de gestación o los que parieron temprano, enfrentan el período de lactancia, en ambos casos con altos requerimientos nutritivos.

Según el Instituto Plan Agropecuario (IPA), hay que evitar que se siga perdiendo condición corporal a nivel del rodeo, porque costará recuperarla posteriormente.

“Los temporales contribuyeron a esa disminución de la condición corporal. En estas situaciones hay que tener en cuenta que recuperar la condición corporal y principalmente en vientres de primera cría será más difícil”, reconoció Esteban Montes, técnico del IPA en el marco de un video institucional. Las categorías más sensibles son las vacas de primera cría y las vaquillonas de primer servicio. En el primero de los casos, “se debe evitar que se vengan abajo para que ese vientre se recupere y entre en celo nuevamente. Esta categoría, una vez que se cae, es difícil recuperar, porque es un animal que continúa en crecimiento y eso demanda mayores requerimientos nutritivos”, recordó Montes.

A su vez, las vaquillonas de primer servicio, “vienen de un invierno anterior complicado, con poca disponibilidad de pasturas”, recordó el técnico del IPA. Por eso, exhortó a los ganaderos a “ver cómo está esta categoría y cómo reacciona frente a esta baja disponibilidad de pasturas. Debe ser una categoría que se preñe rápido”.

Es que evitar pérdidas en la condición corporal (pérdidas de estado) posibilitará que entren en celo temprano en la temporada de servicio y encima que se preñen.

Hay muchos trabajos científicos que relacionan la nutrición con la manifestación de celo regular en los bovinos, si la vaca o la vaquillona pierde estado corporal, primero deberá recuperarse y luego recién volverá a manifestar celo regular. En muchos casos se preñará tarde y parirá también tarde, complicando el manejo.

Guillermo Crampet
La raza Boran se formó hace 1300 años en el norte de África, específicamente en Kenia, aunque también se difundió en otros países de ese continente, como Somalia, Etiopía, Sudán. Su proceso de selección fue natural, sin intromisión humana. El ganado se fortaleció en un ambiente hostil, con calor y frío extremos, sumado a campos muy pobres, lo que denota su alta rusticidad.
El técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), remarcó que en la carne ovina existe otra zafra de lana” en la raza merino australiano y el que es “una oportunidad productiva que muchas veces no estamos aprovechando”. En este sentido remarcó que “los productores que hoy capitalizan este momento son los que perseveraron durante los tiempos malos”. Al tiempo que destacó que “hay productores logrando lanas de 15 micras, algo que hace algunos años parecía impensado”, remarcó que en el caso de la carne ovina, los sistemas un mayor nivel de intervención, porque “hay que recrear cada año el esfuerzo de alimentar a la oveja y al cordero”.
La Sociedad de Criadores de Angus realizó esta actividad desde la Sociedad fomento de Treinta y Tres

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