Álvarez destacó que alcanzar ese objetivo requiere un monitoreo frecuente durante el entore, lo que permite detectar a tiempo fallas que, de no corregirse, pueden traducirse en pérdidas relevantes. “Identificar rápidamente una lesión en un toro o un problema en las hembras permite solucionarlo antes de que la preñez se vea afectada”, explicó, poniendo el foco tanto en el control de los reproductores como en la evaluación del estado del rodeo.
En ese seguimiento, el toro ocupa un lugar central. Álvarez indicó que “si falla una vaca es un ternero menos, pero si falla un toro pueden ser 30 o 40 terneros menos”. Por eso insistió en que el entore debe iniciarse con reproductores previamente revisados y aptos, pero también con la previsión de eventuales reemplazos.
Durante los servicios pueden aparecer lesiones de pene, problemas locomotores o situaciones de dominancia entre toros que limitan el trabajo de algunos animales. “Son pequeños manejos artesanales, como cambiar un toro o un potrero, que después influyen directamente en el porcentaje de preñez”, señaló.
Diagnóstico de actividad ovárica
Uno de los ejes técnicos destacados por Álvarez fue el diagnóstico de actividad ovárica mediante ecografía, una práctica de bajo costo y alto impacto, especialmente cuando se realiza a mitad del entore. “Es una fotografía interna del rodeo, que nos permite saber qué animales están ciclando, cuáles ya están preñados y cuáles permanecen en anestro”, explicó.
Ese diagnóstico permite clasificar los vientres y definir estrategias. En animales en anestro superficial, con condición corporal cercana a 3,5 o 4, medidas como el destete temporario o la tablilla suelen dar buenos resultados. “Son prácticas no tan drásticas que permiten reiniciar la ciclicidad y lograr la preñez antes de que termine el servicio”, afirmó. En cambio, los vientres en anestro profundo, muchas veces vacas de segundo entore o con bajo estado corporal, requieren decisiones más fuertes. “Ahí muchas veces no queda otra que el destete precoz, para mejorar rápidamente la condición corporal y reiniciar la actividad ovárica”, explicó.