Ganadería

Japón, un mercado complementario

Hacer conocer la carne uruguaya será “un proceso lento” y llevará el primer semestre.

Marfrig envió 1.500 kilos de carne y 20 kilos de hamburguesas a Japón, un mercado de elite.

Pablo Antúnez.

La carne uruguaya ya está en Japón y sus consumidores comienzan a conocerla. Con los primeros embarques de cortes congelados y enfriados e incluso hamburguesas ya ingresados, los frigoríficos uruguayos comienzan a sondear la posibilidad de diferenciarse en este mercado, para poder competir mejor con Estados Unidos y Australia.

El presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay y director del Grupo Marfrig, Marcelo Secco, consideró que Japón “será un mercado complementario” y aclaró que la inserción de la carne uruguaya “demandará un proceso lento”.

La compañía lleva embarcados a Japón 1.500 kilos de carne y 20 kilos de hamburguesas, cien por ciento carne.

El ejecutivo dijo a El País que la expectativa de la industria uruguaya está focalizada en “el grado de competencia que podemos tener en el mercado”.

Secco afirmó que “el principal desafío es, identificar el grado de aceptación de nuestro producto” y explicó que, a diferencia de otros mercados, “en Japón hoy es más importante hacer conocer el producto que hacer conocer el país”.

Fue más profundo en esa explicación. “A diferencia de otros mercados donde es más importante hacernos conocer como país, porque conocen el producto, en Japón nos interesa que se identifique el tipo de carne que producimos. Después viene el capítulo que hay que ser competitivo en precio, volúmenes, etc”, indicó. Por eso Secco señaló que la inserción en el mercado japonés “llevará el primer semestre haciéndonos conocer y cargando los primeros contenedores”.

Desde Uruguay, vía marítima, los contenedores tienen 50 días de viaje. “Un compromiso generado a mediados de marzo, se carga ese mes y está llegando a Japón a principio de junio y recién el cliente lo va a poder usar en junio. Cuando uno quiere acordar se fue el primer semestre”, aseguró Secco.

Complementario. Respecto a que Japón será un mercado complementario y no integral, el titular de Adifu explicó las diferencias entre ambos: “un mercado integral es China, donde se puede vender toda la res. Japón será complementario, porque importa cortes puntuales. Compra aguja, paleta, pesceto, lomo, bifes, entre otros. No compra toda la res”.

Es que el segmento de consumo nipón es mucho más específico para cortes. Según Secco, “es un mercado que está más occidentalizado en la importación de carne y no como China que en cierta forma sigue descubriendo los distintos cortes y la oferta interna es diferente a la importada”.

Agregó que en caso de Japón, ya hay cultura de carne, porque “viene importando mayoritariamente de Australia -ahora de Estados Unidos- y ya conoce lo que es la importación. Eso lo hace un mercado no masivo, no compra todos los cortes y hace que necesariamente para poder integrar todo un animal con Japón uno requiera de otros mercados”.

Hamburguesas. Si bien la compañía, a través del Frigorífico Tacuarembó colocó las primeras hamburguesas uruguayas en Japón, tampoco es fácil insertarse rápidamente en ese mercado.

El precio de las hamburguesas se globaliza mucho, principalmente a nivel de las cadenas de hamburgueserías. Es uno de los países con mayor consumo de hamburguesas y un público joven ávido por el producto.

“Lo que quisimos marcar con la exportación es la oportunidad que tiene Uruguay de exportar procesados, en este caso hamburguesas”, afirmó Secco, director de Marfrig.

Según explicó, el producto tiene que enfrentar “un arancel que es mayor a la carne en cortes, es de 50% y ese es el principal desafío”.
Secco dijo que, por otro lado, “sabemos que la capacidad de generación de materia prima para productos como la hamburguesa es de Australia y Estados Unidos. Si somos competitivos con los precios de esos dos países en los trimmings (recortes de carne) y otros cortes, podemos ser competitivos en las hamburguesas”.

El ejecutivo explicó que las cadenas de hamburgueserías utilizan lo que se llama una contingencia y aseguró que “Uruguay puede ser, por vía marítima, un segundo proveedor del producto”.

El titular de Adifu y CEO de Marfrig consideró que hay que generar confianza en la materia prima y en el proveedor, “más allá de que podamos exportar volúmenes, hay que ser considerados como proveedor de materia prima”.

Sin negocios. Tras los primeros embarques de prueba (fueron por vía aérea), parece no haber nuevos negocios con este mercado. En ese sentido, el titular de Adifu explicó que las industrias hicieron ventas exploratorias para determinados clientes.

La próxima semana, todo el foco está puesto en la feria Foodex Japón, que se celebra entre el 5 y 8 de marzo muy cerca de Tokio, donde incluso el Instituto Nacional de Carnes estará presente con un stand, apoyando a los exportadores y difundiendo las bondades de las carnes uruguayas, en uno de los mercados más exigentes del mundo en cuanto a sanidad y calidad.

“Uruguay intentará mostrar sus productos, hacerle ver a los importadores que es un país alternativo para proveerse de materia prima y luego laburar para tener una estadística de final de año y decir que empezó a tener peso dentro de la oferta de carnes que hay en Japón”, destacó Secco.

Todavía resulta muy prematuro determinar si la diferenciación de Uruguay en Japón será a través de la carne producida a pasto o procedente de animales terminados a pasto durante al menos 150 días para conseguir mayor grado de marmolado.

En ese sentido, Secco afirmó que “Uruguay tiene el desafío de los costos actuales de la reposición, más el costo de la comida para poder generar animales terminados a granos para el mercado japonés. A su vez, para poder cerrar la ecuación de ese negocio precisa integrar toda la res”.

El problema es que Japón es consumidor de unos muy pocos cortes a granos y “poder consolidar una res que es cara frente a la res de pasto, tiene todo el desafío de vender lo más íntegramente posible. Hoy eso no es posible”, aclaró Secco.