Ganadería

“Estamos lejos de validar el US$ 3,50 con mercados alternativos a China”

Las dificultades en China siguen golpeando al complejo cárnico y genera “extrema preocupación y un grado de incertidumbre que nos hace tomar medidas hacia adelante con mucha cautela”, señaló el Gerente de Frigorífico BPU.

Daniel De Mattos, director de Frigorífico BPU.

La crisis sanitaria en China y las políticas aplicadas por el gobierno para regular el precio de la carne ha generado “extrema preocupación y un grado de incertidumbre que nos hace tomar medidas hacia adelante con mucha cautela”, comentó Daniel De Mattos, gerente de Frigorífico BPU.

El primer golpe que recibieron las industrias fue a finales de diciembre cuando los importadores asiáticos comenzaron con retrasos de pagos y renegociaciones de contenedores que estaban en viaje o habían arribado al puerto. “Fueron unos 1.200 contenedores que causaron una pérdida de US$ 50 a US$ 60 millones a las empresas uruguayas, que ya veníamos golpeadas de casi tres años”, explicó.

Pero los golpes continuaron. De mattos dijo, entrevistado por el periodista Álvaro Aguiar en Radio Durazno, que el surgimiento del coronavirus a mediados de enero “limitó mucho los movimientos” de las cargas y “bajó el consumo de forma significativa”, las estimaciones ubican la caída hasta en “un 40% para la carne vacuna y el resto de las proteínas”.

“Hoy la situación es aún peor”, resaltó el Gerente de BPU y agregó: “Se ha parado toda la logística en China, los puertos colapsaron y las navieras están descargando en puertos alternativos del sudeste asiático, lo que significa que el contenedor no llega en tiempo y forma a destino y no habrá un pago”.

Además contó: “Ahora todas las navieras están haciendo recargos muy altos en toda la industria nacional por la escasez de contenedores, la necesidad de alterar rutas marítimas para llegar a China y la incertidumbre de saber si van a poder descargar o no. Hay escasez de contenedores, no están volviendo vacíos desde China”.

De Mattos explicó que el conocimiento de la crisis es “muy profundo” porque la empresa (NH Foods) tiene presencia en China con varias fábricas dedicadas al procesamiento de alimentos. “Todas esas empresas están sin trabajar, totalmente cerradas. Son plantas muy grandes con mucha gente, o sea estamos transmitiendo lo que nuestra empresa vive allá”, señaló.

China es un mercado “preponderante” para Uruguay y la región, dado que compra la enorme mayoría de la proteína animal que se transa en el mundo. “No se puede escapar a ese mercado y ha estabilizado un nuevo balance en el comercio mundial de proteína, somos China dependientes”, sumó.

Con respecto a la crisis en China y perspectivas de corto plazo, De Mattos continuó explicando que recién están comenzando a ver “tímidamente algún pago” de los envíos renegociados en diciembre, mientras que para los nuevos contratos “no se han recibido los adelantos”.

En busca de otras opciones para colocar la producción, comentó que “los mercados alternativos como Rusia, Estados Unidos o Europa no están validando los precios”. Y afirmó: “Cada planta tendrá su realidad, pero estamos muy lejos de validar el US$ 3,50 con mercados alternativos a China”.

De Mattos señaló que “volvemos a las realidades anteriores al boom de China como comprador de carne”. En ese sentido dijo que “hay que entender que China no solo fue un gran comprador de carne de los últimos años, pero se transformó en muy atractivo porque no hay cuotas de acceso y no tiene pico arancelario, es un 12% generalizado”.

Distinto lo que sucede en Estados Unidos, por ejemplo, que “se termina la cuota y hay que pagar un 26,4% para poder entrar. “Si una planta como la de BPU se concentra en Estados Unidos en un mes se termina la cuota”, agregó.

Por último y en relación a China, el Gerente de BPU afirmó que “la persona que diga que la situación se arregla la semana que viene o dentro de seis meses no sabe de qué habla, porque en el mercado asiático reina una incertidumbre brutal”. Y finalizó: “Desde la empresa en China nos proyectaron lo que podía suceder, que la reactivación iba a tomar 3 a 6 meses, pero no estábamos de acuerdo con esa visión. Hoy se está verificando”.