El Ing. Agr. Alejandro La Manna, investigador principal en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), informó que si bien Uruguay no tiene condiciones extremas calor, hay momentos en los que el estrés calórico puede llegar a matar ganado.
“El estrés calórico en Uruguay es más importante que el frío por el rango de temperaturas donde nos movemos. En estrés calórico, las vacas a partir de los 22° empiezan a sentir condiciones de alta humedad; tanto la temperatura como la humedad hace que se sienta más”, dijo el especialista.
Hizo referencia a dos factores importantes: la sombra (clave) y la dieta (ayuda).
“Es más complicado revisar la dieta. La sombra es clave, pero la dieta ayuda”, explicó.
Sobre el comportamiento de las diferentes razas británicas en corra dijo que, en principio, tienen similar comportamiento. Sin embargo, en el caso de la lechería las faltas son muy graves: en vacas de una producción media de 30 a 35 litros, en estrés calórico, los resultados muestran que, recién paridas sin tener acceso a sombra, la producción baja hasta 25,4 litros. Pero además, esas vacas pierden solo en producción, más allá de la inmunidad y los problemas reproductivos, se pierde US$ 1,69 a los precios medio que recibió el productor en agosto.
“Vale la pena la sombra, se paga no solo por bienestar animal sino por producción. Siempre hay riesgo de muerte de animales”, concluyó.