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Mayor optimismo tras la auditoría de China a BPU

Negocian el ingreso de contenedores mal etiquetados

Negocios. “No hay ninguna planta que esté sufriendo el mismo traspié que BPU”, dijo el Ing. Mattos.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca continúa negociando con las autoridades de la agencia sanitaria y Aduana (GACC) de China para buscar una solución a los alrededor de 180 contenedores que están en viaje hacia los puertos del gigante asiático, tras el cambio en el etiquetado. Aún no ha podido ser resuelto su destino.

Ayer, en forma virtual, se desarrolló la auditoría sanitaria de China a frigorífico Breeders & Packers Uruguay (BPU), que quedó fuera de ese mercado por un error de Uruguay al interpretar el protocolo sanitario firmado entre ambos países en 2018.

El producto pasó a etiquetarse como “Recortes bovinos”, ya no se puede usar más en ese mercado la denominación de Trimming bovinos, pero Uruguay corrigió el error a partir del pasado 15 de marzo y el contenedor que complicó a BPU había sido procesado y etiquetado 20 días antes, llevando la denominación anterior. Es un problema administrativo y no sanitario.

La de China fue una auditoría muy minuciosa y exigente, pero una vez finalizada hay mayor optimismo en que se pueda levantar la suspensión temporaria a esa empresa. Ahora es la agencia sanitaria y de Aduana de China la que debe evaluar lo que revisó en la auditoría y comunicar su posición al MGAP.

“No hay ninguna otra planta frigorífica uruguaya que esté sufriendo el mismo traspié en China que tuvo BPU” y siguen llegando contenedores con carne uruguaya, afirmó el presidente del Instituto Nacional de Carnes, Fernando Mattos a Valor Agregado de radio Carve.

El jerarca, que participó en la auditoría virtual junto a las autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, dijo que las autoridades chinas hicieron mucho hincapié en los protocolos que aplica Uruguay para evitar casos de COVID-19 dentro de los frigoríficos y garantizar la inocuidad de la carne exportada, además de focalizarse en el problema de etiquetado que afectó a BPU.

“Estuvimos dos horas y media contestando y evacuando dudas respecto al cumplimiento de los protocolos, la acción del MSP, la aplicación de los procedimientos que se adoptaron para evitar que los operarios se contaminen en las plantas y cómo se debe proceder si surge un caso positivo de COVID-19”, comentó Mattos, remarcando lo minuciosa y exigente que fue la auditoría.

La auditoría virtual recorrió toda la planta, evacuó dudas y revisó a fondo desde los corrales hasta el procesamiento, manejo y etiquetado de la carne.

El Estado uruguayo brindó las máximas garantías a China y mostró severidad al momento de resolver el problema. “Creo que está claro que no hubo una responsabilidad de la planta, que sí fue sancionada, al igual que el inspector sanitario que firmó el certificado, es un error de Uruguay.

Por lo tanto, una vez aclarada la situación y viendo las condiciones de excelencia que tiene BPU en todos los procedimientos de producción y manejo del producto, mantenemos la expectativa y somos optimistas respecto que será rápida la rehabilitación de esta planta con destino a China”, dijo Mattos. China es el principal mercado para la carne bovina, ovina y menudencias producidas en Uruguay y mantiene una demanda activa.