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Alfredo Lago: “El gobierno no reacciona en tiempo y forma”

Es presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) y asegura que el sector viene de seis zafras de producción a pérdida y en la última campaña hay que sumarle US$ 300 por hectárea promedio de pérdida, lo que genera más endeudamiento y complica refinanciar créditos con bancos y proveedores. Según la gremial, “hay 1.500 trabajadores del arroz en el seguro de paro”, a los que se deben sumar los de la industria. . “La situación que vive el arroz, termina derramando en toda la economía y creo que el Poder Ejecutivo, es consciente de eso, pero no está reaccionando en tiempo y forma”, afirmó, preocupado por el desánimo del productor.

Pablo Antúnez.

-¿Cuál es la situación del sector arrocero?
-Es muy complicada y básicamente en cuanto a la capacidad de continuar en la actividad. Hoy sufrimos las consecuencias de una actividad económica negativa por las últimos seis zafras a pérdida, que redundó en un deterioro muy marcado de las cuentas de los productores. Los primeros años se usaron algunas reservas que se habían generado y se destinaron a compensar pérdidas, luego se fue transformando en endeudamiento.

-Además de las pérdidas de las últimas seis zafras, el sector todavía tiene que pagar los Fondos Arroceros. ¿Eso dificulta más poder refinanciar las deudas?
-Gran parte de ese endeudamiento está enmarcado en lo que son los Fondos Arroceros, que son el Fondo III por pagar y el Fondo IV casi en su totalidad. A eso se suma esta última campaña en la que estimamos una pérdida promedio de US$ 300 por hectárea. Toda esta problemática se traduce en dificultades para poder enfrentar los compromisos de esta zafra con el Banco República y con otros agentes financieros, bancos privados, algunos proveedores y los molinos que son un actor importante.

-El cuello de botella hoy es conseguir financiamiento para volver a plantar. ¿Se logró avanzar en eso?
-Existen grandes dificultades para acceder a nuevos financiamientos, teniendo en cuenta que ya planteamos una zafra en la que deberían generarse cambios en los indicadores y que deberían venir por el lado del costo de producción. El costo de producción está fuertemente influenciado por los costos estructurales que tiene Uruguay, que pesa en todos los ámbitos. La energía eléctrica es uno de esos altos costos y repercute en la etapa primaria del productor y en los servicios industriales. Por lo tanto, eso compromete nuestra situación.

-La Asociación Cultivadores de Arroz ya planteó al gobierno las dificultades que vive el sector. ¿Las medidas impulsadas desde el Ejecutivo no tuvieron efecto?
-Desde el gobierno no hemos contado con respuestas de impacto. En su momento, hubo una rebaja del precio de la energía eléctrica pero hemos solicitado más acciones como la postergación del pago del Fondo Arrocero, al menos la parte de capital, porque entendemos que hay que cumplir con el costo que le genera al inversor. El gobierno no contestó aún la posición en ese sentido y se está demorando más dentro del mejor período para aplicar esta medida. Eso se traduce en interrogantes de parte de los productores para poder encarar una nueva campaña. Toda la situación de deterioro del sector está afectando la capacidad anímica para poder incursionar en la nueva zafra.

-Con todo ese panorama seguro se mantiene la caída de 20% proyectada en la próxima área de siembra de arroz. ¿El área se podría comparar con la plantada en la década del 90? ¿Cuál era el escenario?
-Esa baja de 20% en el área se traducirá en plantar alrededor de 130.000 hectáreas para la siembra que viene y tendríamos que remontarnos a comienzos de la década del 90 para tener un nivel de área cultivada tan bajo, en un escenario en ese entonces de crecimiento. Hoy estamos totalmente al contrario, con una capacidad productiva instalada que ya viene siendo ociosa desde hace varios años. Uruguay supo cultivar 200.000 hectáreas y también entramos a partir de esta zafra, en una capacidad ociosa que repercute en el empleo.

-El gobierno está muy preocupado por la pérdida de puestos de trabajo. ¿Cómo repercutirá esa baja del área arrocera en el sector arrocero?
-Hoy el uso del seguro de desempleo en el sector arrocero es más alto y principalmente en el sector productivo (por reducciones de área en cada siembra). Hicimos algunas estimaciones que en este período de junio, julio y agosto, más de la mitad de los trabajadores del sector productivo están usando esa herramienta. Estamos hablando de alrededor de 1.500 operarios. También hay algunas industrias que están utilizando el seguro de paro, por tener menor volumen de arroz para elaborar y porque los negocios están más lentos que en años anteriores. Hasta la semana pasada se lleva exportado el 33% del arroz producido en la zafra anterior. Para el momento en que estamos, donde llevamos cinco meses de comercialización, en todo este período se exportó el 33%. Tenemos la expectativa de que lo que quede por venderse sea a valores un poco mejores que los actuales. Toda esta situación provocó que la industria también tome sus recaudos.

-¿Ya está pesando ese desempleo en el interior del país?
-En las localidades arroceras es muy crítica la situación por todas las consecuencias negativas que veníamos alertando hace tiempo y que se están concretando. El hecho de que van quedando áreas sin cultivar y arroz sin llegar a las industrias para ser procesado, hará caer más la capacidad de mano de obra y bajará más el empleo a nivel de servicios y en la etapa industria. Se han generado incentivos a través de decretos pero eso no genera mayor capacidad de empleo o mayor capacidad de absorber esa gente que va quedan do por el camino. La situación que vive el arroz, termina derramando su efecto en toda la economía y creo que el Ejecutivo es consciente de eso, pero no está reaccionando en tiempo y forma. Obviamente estas cosas ya debían haberse gestionado desde hace más tiempo. Vemos que cada vez nos aproximamos más a tiempos electorales y los objetivos pasan a ser más para ese lado y no tanto para la realidad de la economía del Uruguay.

-¿Por el lado del clima podría haber mayor mejora en el precio del arroz?
-Estamos frente a un año Niño, que normalmente son con más lluvias en el Hemisferio Sur y son más secos en el Hemisferio Norte. Eso podría afectar a los productores de Asia. Cualquier desajuste en el balance producción-consumo, podría generar elementos de mejora de precios que no hubo en los últimos años.

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