En el marco de la gira oficial del presidente Yamandú Orsi por China, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) firmó tres acuerdos de cooperación con instituciones del país asiático, orientados a la investigación en soja, pastizales y movilidad científica, fortaleciendo el vínculo bilateral en ciencia, tecnología e innovación aplicada al agro.
En un informe consignado por Valor Agrícola, el presidente de INIA, Miguel Sierra, destacó que uno de los convenios fue suscrito con la Academia de Ciencias Agrícolas de China y está enfocado en el germoplasma de soja. El objetivo es avanzar en mejoramientos genéticos que contemplen mayor productividad, calidad —con énfasis en alto contenido proteico— y resistencia a sequías, enfermedades y plagas, en un contexto de cambio climático.
Sierra explicó que el trabajo conjunto incluye el intercambio de materiales genéticos, con el envío y recepción de líneas de soja para su evaluación en ambos países, buscando identificar cultivares que se adapten a distintas regiones productivas. La meta, según indicó, es desarrollar variedades destinadas al consumo humano, con potencial de comercialización en el mercado chino.
El segundo acuerdo fue firmado con la Universidad de Qingdao y está vinculado a pastizales y procesos de digitalización. Sierra destacó la importancia estratégica de los pastizales para Uruguay y recordó que el país lidera, junto a Mongolia, el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, promovido por la FAO.
El tercer convenio se concretó con la Fundación de Ciencias Naturales de China y apunta a la movilidad de especialistas y formación de jóvenes investigadores, especialmente en áreas como agua, suelo, biodiversidad y ciencias naturales.
Más allá de los acuerdos internacionales, Sierra señaló que el INIA busca anticiparse a los efectos del cambio climático, ante eventos de sequía cada vez más frecuentes y la aparición de nuevas plagas y enfermedades. En ese sentido, sostuvo que la investigación debe enfocarse en adaptación, resiliencia y protocolos de actuación, complementando las respuestas coyunturales con políticas más permanentes.
De cara a 2026, el presidente del INIA adelantó que el instituto avanzará en la implementación del plan estratégico, con foco en nuevos cultivares, productividad, sostenibilidad ambiental, bioinsumos, digitalización e inteligencia artificial. Además, planteó la transformación de las estaciones experimentales del INIA en polos de investigación, desarrollo e innovación, integrando al sector privado y generando plataformas que atraigan inversión, talento y valor agregado a lo largo del territorio nacional.