Agricultura

México sigue abierto para el arroz uruguayo y recibirá envíos en viaje

Acordaron auditoría para demostrar ausencia de la plaga cuarentenaria.

Arroz.

Pablo Antúnez

Desde el gobierno se ratificó que el mercado de México está abierto para el arroz uruguayo, pese a la detección de una plaga cuarentenaria, debido a contaminación cruzada en un contenedor, entre más de 30 que fueron enviados y de un barco con 29 toneladas que está por arribar a puerto azteca.

En el marco de una conferencia de prensa urgente, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, el director de los Servicios Agrícolas, Federico Montes y el titular del Departamento de Asuntos Internacionales, Rodolfo Camarosano, apuntalados por productores e industriales, explicaron el alcance de la misión sanitaria que logró evitar el cierre del mercado.

Problema. “Por la intercepción de una plaga cuarentenaria, México cerró el mercado la semana pasada. Se encaró una misión oficial para levantar las restricciones y armar una hoja de ruta”, explicó Montes, titular de la Dirección de Servicios Agrícolas del MGAP.

El jerarca explicó que se trata de una plaga que “está ausente en Uruguay, conocida como gorgojo Khapra (Trogoderma granarium), que se alimenta muy bien de diferentes cereales y tiene una capacidad de supervivencia muy grande. Puede vivir durante muchos años sin alimentarse”.

Si bien hubo dos sucesos anteriormente, Uruguay intentó demostrar que el gorgojo Khapra está ausente, pero ahora firmó un protocolo con las autoridades sanitarias mexicanas y se hará una auditoría, para demostrar que no existe este problema en el Uruguay.

Montes dijo que se presume que la aparición del problema en un contenedor “se debió a contaminación marítima, la plaga viaja por los contenedores y circula por el mundo, cuando tiene temperatura, alimento y humedad adecuada comienza su ciclo. Un contenedor que viene de África o Asia puede pasar varios años con la plaga adentro y si no tiene alimentos no se desarrolla”.

El acuerdo con las autoridades sanitarias mexicanas abarca la “desinfección de contenedores y el manejo del producto a lo largo de toda la cadena arrocera”, explicó el titular de Servicios Agrícolas.

La meta de Uruguay es brindar mayores garantías con su trazabilidad de producto, certificaciones, minimizar riesgos y mantener mercados.

Montes explicó que “cuando se levanten las restricciones posteriores a la auditoría se podrá seguir con los envíos. Todo lo que está enviado antes de la fecha que cerró el mercado será recibido y estudiado cada caso. Son 600 contenedores y un barco de 29 toneladas que están por arribar a México”.

Importancia. Por su parte, el ministro Benech, remarcó la importancia que el gobierno le otorga al sector arrocero.

“Sabemos que el sector está en dificultad, es un rubro que precisa de todos los mercados de exportación. El lugar que ocupó el arroz uruguayo diferenciándose del mundo es importante”, afirmó el jerarca.

El embarque del contenedor donde se detectó la plaga deberá ser destruido siguiendo protocolos internacionales. Eso implica un perjuicio para la industria exportadora.

Son 24 toneladas de arroz las que hay que destruir y se vendieron a US$ 500 por tonelada (US$ 12.000). “Hay un perjuicio por el lote que tiene que volver al Uruguay y ser destruido”, explicó el gerente de Saman, Leomar Goldoni.

A su vez, Alfredo Lago, titular de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), resaltó la importancia de México como mercado.

“En lo que va del año, con los negocios de esta zafra, está siendo el principal destino. Seguramente termine el año siendo el segundo, porque es probable que otro mercado lo supere”, explicó.

“Mirando años para atrás, es uno de los mercados de mayor relevancia en cuanto a volumen y porque entiende la calidad superior de nuestro producto, por tanto, hay sobreprecio comparando con otros proveedores que tiene México”, agregó Lago.

Compartió la visión del ministro Benech: “México seguirá creciendo como mercado”, por lo que consideró que “se debe preservar y reafirmar la relación comercial, más cuando estos problemas sanitarios son contaminaciones cruzadas y la cadena arrocera uruguaya no tiene implicancia”.

También destacó “el profesionalismo del Servicio Agrícola, la preocupación del gobierno y el trabajo mancomunado entre el sector público y el privado, para defender la sanidad y los mercados”.