Publicidad

Enorme disparidad en cosechas de soja: rendimientos en zona núcleo son malos, al este y norte el panorama es bueno

Con este escenario la rentabilidad estará comprometida en la mayoría de los casos

Soja.
Soja.
Gabriel Carballal.

A medida que se va consumiendo el mes de abril, las cosechas se van expandiendo a las distintas zonas del país con un denominador común y potente esta zafra: una enorme variabilidad en rendimientos, fundamentalmente ocasionado por la forma en la que se comportaron las lluvias este verano.

Si se observa la zona núcleo agrícola, el litoral y el sur del Río Negro, los rendimientos son en general malos y en muchos casos no permitirán cubrir los costos. Si se analiza el este del país o el norte del Río Negro, hay un escenario distinto y muchas chacras entregarán una buena trilla.

El responsable del área agrícola de Agronegocios del Plata (ADP), Diego Guigou, señaló que el inicio de la cosecha de soja “es un poco despareja, estamos terminando abril y nos gustaría tener un avance mayor, pero las lluvias que se dieron al final del ciclo terminaron generando una especie de mareo en las plantas que se reverdecieron, y está difícil darles con el toque de cosecha para los niveles de humedad de recibo”.

A nivel de producción en el área que maneja la empresa, comentó que “al norte de Paysandú se obtienen rendimientos entre 2.200 y 2.300 kilogramos por hectárea, llegando a 2.500 en algunos casos, en la zona de San Javier oscilan entre 1.400 y 2.000 kilogramos, y desde Mercedes al sur hay un panorama muy complicado que tiene chacras con rendimientos entre 400 y 600 kilos. En el noreste del hay chacras que llegan a estar por encima de los 3.000 kilos”.

El ingeniero agrónomo Ismael Turbán, director de Sumar Agro, advirtió a su vez que la campaña “no va a ser un año para recordar”, con rindes muy distintos entre regiones y resultados que “comprometen la rentabilidad”.

Turbán señaló que “hay un degradé desde el norte hacia el sur”. En el norte, las primeras cosechas muestran valores cercanos a los 1.800 kilos por hectárea, con alguna mejora puntual en siembras más tardías, aunque dentro de un escenario general ajustado. “En la mitad sur del país, en la inmensa mayoría no se va a alcanzar el equilibrio, y en campos arrendados va a faltar toda la renta”, afirmó.

Publicidad

Publicidad