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Avanza la cosecha de arroz en Uruguay incrementando los rendimientos y presentando muy buena calidad

Se espera que la próxima semana haya una nueva reunión entre ACA y molinos para definir precio definitivo

Arroz.
Arroz.
Santiago Ferrés.

La cosecha de arroz avanza en las distintas zonas del país y se va acercando a su último cuarto de trabajo. La buena noticia, en una cosecha que venía algo más floja que el año pasado especialmente por el clima de comienzos de enero, es que se están trillando los arroces de ciclo más largo, como la variedad Merín, entregando muy buenos rendimientos. De este modo, el promedio se consolidaría en el entorno de los 9.000 kilos por hectárea o incluso algo por encima.

La otra buena noticia es que la calidad viene siendo excelente, algo clave para un país que exporta el 95% de su producción y que es diferenciado en el mundo por la excelencia de su producto.

Como contrapartida, el mercado internacional continúa presentando dificultades, si bien lentamente empiezan a aparecer luces en el horizonte. Algún negocio puntual con Brasil, la posibilidad de acceder a mercados que eran abastecidos por países asiáticos inmersos en el conflicto de Medio Orienta o una eventual disminución en la próxima siembra de Estados Unidos permiten a los arroceros entusiasmarse. Es preciso recordar que el valor en el mercado mundial bajó más de un 35% en apenas un año y, en este contexto, los directivos de ACA y los 4 molinos adheridos al precio convenio esperan reunirse nuevamente la semana que viene para determinar el precio definitivo de la campaña anterior. De todos modos, preocupa el panorama de cara al próximo precio definitivo, a fijarse en junio y que corresponderá a la cosecha que se está llevando a cabo en este momento.

A su vez desde la Asociación Cultivadores de Arroz avanzan en reuniones con el Ministerio de Ganadería y el de Economía para diseñar un instrumento financiero que permita el rescate de muchos productores ante esta compleja situación. En este caso no será ni obligatorio ni solidario, como lo fueron los anteriores fondos arroceros, sino que el productor podrá elegir si lo quiere utilizar.

Para cerrar, es desvelo del sector no bajar drásticamente de superficie para la próxima siembra, sobre todo por los costos fijos de una industria que tiene ya su capacidad instalada. Si hay ajuste a la baja, aseguran desde la gremial que se intentará que no supere el 10%. A esto hay que sumar el encarecimiento de varios insumos por el contexto geopolítico que ubicaría en US$ 2.100 o US$ 2.200 el costo de sembrar una hectárea, o quizás por encima de esta marca, dependiendo cómo haya comprado cada productor. Es otro de los ítems a prestar atención en un contexto justo para el rubro. Mientras tanto, las cosechas siguen avanzando en todo el país y los productores buscarán pelear con kilos contra este escenario.

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