Agricultura / Sanidad

Una nueva maleza resistente preocupa al sector agrícola

El Amaranthus palmeri llegó al Uruguay para quedarse y comenzó a afectar los cultivos y campos.

Soja. Foto: Marcos Carrera en Twitter.

Pablo Antúnez

Comienza a preocupar fuerte en Uruguay la mayor presencia de Amaranthus palmeri, maleza altamente invasora, resistente al glifosato y otros herbicidas, que viene causando daños económicos importantes en la agricultura de Estados Unidos, Australia y Sudamérica.

Si bien en Uruguay había presencia de Amaranthus, la variedad palmeri llegó en la zafra 2011/12 a la agricultura de Argentina y rápidamente afectó a Uruguay, presuntamente a través de maquinaria agrícola usada importada desde Estados Unidos, sin desinfectar. Eso motivó que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, a partir de noviembre de 2016, resolviera que toda maquinaria agrícola usada que se importe, debe entrar con un certificado de desinfección emitido por la autoridad fitosanitaria del país de origen.

A su vez, según explicó el titular de la Dirección de Servicios Agrícolas, Federico Montes, se hacen jornadas educativas con productores y técnicos, se reciben denuncias (en la página Web del MGAP}/Dirección de Servicios Agrícolas) y se recomienda el control integrado para evitar costos mayores.

Desde el MGAP “se apunta también a geo referenciar el Amaranthus palmeri para saber dónde está hoy y en el correr de los años tener un parámetro objetivo de evaluación”, dijo Montes. La meta es evitar que se disperse y “minimizar el riesgo de expansión, para que no tenga perjuicio económico o ecológico”, aseguró el jerarca. En el primero de los casos, la presencia de la maleza y su expansión puede quitarle área a los cultivos agrícolas y el campo puede llegar a tener menor valor por su presencia.

Por su parte, Cristal Amaro, experta del laboratorio de la Dirección de Servicios Agrícolas, explicó que los géneros de Amaranthus que existen en Uruguay producen 230.000 semillas por planta, pero la variedad palmeri tiene entre 500.000 y 600.000 semillas por planta. “Los amarantus que tenemos son hermafroditas, esta especie tiene dos plantas. Se pueden cruzar y generar un aumento de semillas en el campo”, explicó Amaro, marcando las dificultades que tiene controlarlo.

El investigador de INIA, Alejandro García dijo que “las herramientas químicas son la herramienta más importante que tenemos hoy para el control de malezas, pero no es la única y hace mucho tiempo que tratamos de insistir en el control integrado. Es la suma de diferentes cosas que podemos hacer para mantener esa maleza en niveles que nos permitan producir”, explicó.

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