Una de las ventas tradicionales de la zafra y en uno de los lugares emblemáticos del país para comercializar genética. Trayectoria, datos y buenos precios para la ganadería. No tenía cómo salir mal. Y no salió mal, salió bien. Tan bien que se vendieron 40 toros de Santa Clotilde en un promedio de US$ 5.826, 24 reproductores de El Ceibal en US$ 4.776 y 18 de Los Charrúas en US$ 3.840. Todo lo que se ofreció, se vendió.
“Un remate con mucha gente, bien hecho”, comenzó diciendo Ricardo Pigurina, integrante de Valdez y Cía, escritorio que estuvo al frente de los negocios en Don Tito, Tacuarembó.
Esta importante venta tuvo mucha gente presente y otra operando por teléfono, pero las mesas en el local estuvieron llenas para el almuerzo y la actividad en pista comenzó a las 15 horas, puntual.
“El Angus colorado marcó el ritmo de principio a fin, en todos los bretes, empujando y agilizando una venta que se hizo con fuerza, no se demoraban los toros en la pista”, agregó Pigurina.
El precio máximo en los 40 Angus fue de US$ 8.400, mientras el mínimo fue US$ 4.560. En los Hereford de El Ceibal, el máximo alcanzó US$ 8.640 y el mínimo se ubicó en US$ 3.840. En los Polled Hereford de Los Charrúas, una cabaña más nueva, el máximo estuvo en US$ 5.760 mientras el precio mínimo se situó en US$ 3.240.
“Muy buenos valores”, indicó Pigurina, agregando que los Hereford tuvieron otra tónica en el remate, pero estuvieron firmes para los negocios y el “astado de El Ceibal sigue con demanda por una torada que ya se conoce, hace 20 años que vienen a Don Tito y tienen una clientela muy fiel”.
Los Charrúas en tanto concretaron una muy buena colocación en su segunda participación de este remate conjunto, permitiendo que la gente vaya conociendo cada vez más su genética. Respecto de los compradores, la mayoría fueron clientes que operan con estas cabañas hace años, pero también se valoró la presencia de nuevos clientes.