Zafra de toros

Cambá Pytá remató los 60 toros Angus a US$ 2.956 de promedio

En noche de festejos y agradecimientos de dispersó el 100%. En Artigas, remató Gerardo Zambrano con su equipo.  Además, los 107 vientres, a US$ 1.152 de promedio. 

Foto: Gabriel Couto.

Pablo D. Mestre

Gracias a la vida… La mítica canción de Violeta Parra, inmortalizada en la voz de Mercedes Sosa, fue la banda sonora perfecta para la noche de ayer en el remate de cabaña “Cambá Pytá”.

En primer lugar, por el significado literal de la frase, en el agradecimiento de Mariel Romero y Fernando Barrios por la llegada de su primer nieto, Juan Ángel Barrios Paz, hace unos días.

También por el permanente agradecimiento al mercado, reflejado ayer por Fernando Barrios al expresar que “no sólo llevan nuestros reproductores, sino todo el trabajo del equipo de la cabaña con mucho amor y dedicación”. Y especialmente, afirmó, “el trabajo de todo el año de Mariel que encabeza el equipo”.

Con esa tónica, Gerardo Zambrano, que también confesó sentirse parte de “la familia de Cambá Pytá” y que junto con sus hijos Alejandro y Agustín le entregaron un obsequio a su representante en Artigas, Carlos Arocena, no sólo porque que estaba cumpliendo años, “sino porque nos hizo ver que Artigas no queda tan lejos…”.

Y Zambrano le impuso un ritmo de vértigo a la subasta. Tanto, que demoraban más en entrar y salir los toros de pista (literal) que en adjudicarlos.

Así, los 60 toros se vendieron en un rato, a un valor promedio de US$ 2.956. El máximo valor fuer US$ 5.400 por un colorado que compró Estancia Capibara y mínimo de 2.400.

Luego, se vendieron los 107 vientres, a US$ 1.152 de promedio: los 69 PI: 3.360, 960 y 1.390 y los 38 SA a US$ 720 cada uno.

Al final, Mariel y Fernando quedaron tranquilos “en el sentido que, estamos con la absoluta convicción que lo que vendemos es lo que le sirve al criador uruguayo, especialmente a los del norte del país”. También Gerardo Zambrano, pues “redondeamos una gran subasta, con dispersión total de la oferta y buenos valores”.

Por todo eso, sin dudas, le dieron gracias a la vida…