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Un remate como los de antes hizo El Piramidal, con carneros al valor de novillos de año y medio

La cabaña de la familia Gambetta Saravia vendió todos sus Corriedale y Dohne, a US$ 1.020 de promedio. Como desde hace 53 años, remató Valdez y Cía.

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Como hace 53 años, los Gambetta y los Valdez juntos, recordando, celebrando y proyectando, en Don Tito.

Dándole la razón al razonamiento de “Santitos” Gambetta, ayer El Piramidal volvió a vender carneros al valor de un novillo de año y medio. Y lo hizo en un año donde los novillos, vaya si valen bien.

En el Centro de Ventas Ganaderas Don Tito en Tacuarembó, como siempre a cargo de escritorio Valdez y Cía., la cabaña de la familia Gambetta ofreció su producción Corriedale y Merino Dohne a un mercado que la apreció y le dio el valor correspondiente a esa selección genética que los distingue.

El 53° remate de El Piramidal, fue una muestra clara del cambio en el mercado de los ovinos en el país. “Está claro el cambio de ánimo de la gente, que cuando ve que algo es viable, empieza a producir”, analizó Gonzalo Gambetta Saravia. Según uno de los principales de la cabaña, esto es el reflejo de muchos años de trabajo en genética, “y la gente invierte en genética”, considerando que este momento del ovino “vino por un tiempo largo para quedarse”, porque “la gente cuando lo ve así, se vuelca al ovino”.

Esto se reflejó en que al Don Tito concurrieron más de 120 personas, como hacía mucho no se daba en un remate de ovinos. Lo único malo, afirmó Gambetta Saravia, “es que muchos se fueron sin poder comprar debido a la gran demanda y a que hay menos carneros en oferta”, por lo cual consideró que “si había 30 o 40 ejemplares más los hubiéramos vendido sin problemas”.

Los números dicen más que las palabras: la totalidad de carneros de ambas razas, hicieron un promedio de US$ 1.020. Los carneros Corriedale promediaron US$ 770. Los planteleros se vendieron entre US$ 1.500 y 600, con promedio de US$ 985 y los de campo: 1.000, 600 y 717.
En Dohne, el promedio general fue de US$ 1.169, los carneros planteleros: 3.000, 950 y 1.403 y los de campo: 1.600, 800 y 1.106.
En cuanto a los vientres Dohne, hicieron promedio de US$ 261. Los PI: 280, 240 y 259 y los PO: 280, 205 y 260.

Para Pablo Camilo Valdez Pasturino fue una gran jornada de trabajo. "La gente vino en gran número, acompañó y pujó por esta selección de genética de la familia Gambetta Saravia y disfrutamos de una gran tarde, ambas familias, como lo hacemos desde hace más de un siglo". Según el director de Valdez y Cía., "esto es reflejo que la vuelta del ovino es con bases sólidas, lo que hace muy bien a toda la ganadería nacional".

Así pasó un gran remate de El Piramidal. Y está bien que eso pase. Porque, a pesar de los años complicados para las majadas, las cabañas continuaron trabajando, apostando al rubro, y la recompensa llegó.

Pablo D. Mestre es editor de Rurales. Ingresó a EL PAÍS en el año 1981. Primero desempeñó tareas en el Departamento de Corrección y luego, desde el año 1992, pasó a integrar la Sección Rurales donde fue periodista, productor comercial y hoy se desempeña como Editor. Además, fue fundador y Director de La Vanguardia Melense, trisemanario que se publicó en el departamento de Cerro Largo durante una década. Es también socio director de Mesol Comunicaciones, empresa que lleva adelante, en sociedad con el diario, el Portal Rurales El País y diversas actividades en el sector agropecuario. Es también codirector del programa #HablemosdeAgro que se emite los domingos en Canal 10.
A cargo de Escritorio Luis Bengochea, demanda por Romney, Merino y Corriedale
En cabaña La Estela remataron escritorios Tomás Cabrera Peile y Carlos Cardozo Negocios Rurales

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