El mercado ganadero inicia 2026 con una fuerte puja por la reposición para corrales y una exportación en pie que no se detiene. La escasez de oferta en el norte del país contrasta con una demanda muy activa tanto de los feedlots como de los exportadores, en un contexto donde se espera además una zafra de terneros especialmente voluminosa, superior a los tres millones de cabezas.
Según explicó Juan Pablo Helguera, de la firma Del Norte Agronegocios, en Valor Agregado de radio Carve hoy “hay muy pocos lotes disponibles para corral y los que aparecen se venden rápido y a muy buenos valores”. Los encierres necesitan materia prima y están convalidando precios firmes para asegurarse volumen hacia adelante.
Las referencias para novillos y vaquillonas con destino a corral se ubican entre US$ 2,70 y US$ 2,90 por kilo en pie, dependiendo del peso y del tamaño del lote. La vaquillona, categoría cuya faena creció con fuerza el año pasado, muestra valores similares ante una oferta también muy limitada.
Exportación en pie sin pausa
A diferencia de otros años, la exportación de ganado en pie no tuvo el clásico parate de fin de año. “Siguió de largo en diciembre y arrancó enero al mismo ritmo”, señaló Helguera. Si bien la poca oferta dificulta armar grandes volúmenes, los negocios se concretan a precios atractivos.
Hoy la demanda externa se concentra en novillos livianos de unos 300 kilos, vaquillonas, piezas de cría preñadas, terneras y terneros enteros.
Entre los destinos, Turquía se perfila nuevamente como el principal comprador en 2026. También podrían ganar peso otros mercados si avanzan gestiones sanitarias, como Israel, que trabaja en flexibilizar su protocolo para permitir animales más pesados.
“La faltante de ganado es global, no solo de Uruguay. Eso hace que los destinos que ya están abiertos vengan con más intensidad”, afirmó.
Competencia regional y diferencial sanitario
Frente a la suba de precios del ganado en Brasil, Uruguay mantiene su colocación gracias a un diferencial de calidad y estatus sanitario. “No competimos tanto por precio sino por tipo de ganado y confianza sanitaria; eso nos da un plus”, explicó.
Los compradores internacionales seguirán abasteciéndose tanto en Brasil como en Uruguay, pero con una demanda sostenida para el ganado uruguayo por sus características.
Oportunidad para el ovino
En paralelo, comienza a abrirse una ventana para la exportación de ovinos en pie. Tras el anuncio de Australia de que dejará de exportar ovinos vivos en 2028, Uruguay podría ocupar parte de ese espacio.
Existen gestiones avanzadas para habilitar un protocolo con Israel para corderos. El principal desafío hoy es el volumen: la demanda potencial supera la disponibilidad local. Aun así, desde el sector privado entienden que es necesario comenzar a operar para generar una nueva vía comercial más allá de la industria frigorífica.
Incluso desde el punto de vista logístico no se descarta, si los protocolos lo permiten, realizar embarques mixtos de vacunos y ovinos.