Desde Beijing, en una jornada que cerró pasada la medianoche local, el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, realizó un balance de la intensa agenda oficial que cumplió Uruguay en China y repasó los principales acuerdos y líneas de trabajo que se abren para el sector agropecuario tras la visita presidencial.
Normey participó de las actividades oficiales y fue testigo del encuentro entre el presidente Yamandú Orsi y su par chino Xi Jinping, un hecho que calificó como “altamente significativo” por su carga simbólica y por el mensaje político que transmite sobre la profundidad del vínculo bilateral. “Son instancias que marcan un punto de partida y refuerzan una relación que Uruguay viene construyendo con China desde hace décadas”, señaló.
Acuerdos técnicos y señales al mercado
Si bien Normey aclaró que no se firmó “un gran acuerdo puntual de impacto inmediato”, destacó una serie de convenios y procesos que se activaron a partir de la visita y que tienen especial relevancia para el agro. Entre ellos, subrayó el intercambio de germoplasma de soja, un entendimiento que —según indicó— coloca a Uruguay en un grupo muy reducido de países con acceso a este tipo de cooperación tecnológica con China.
Otro eje central fue la inocuidad de la carne, donde se avanzó en la estandarización de normas y protocolos sanitarios. “Uruguay está bien posicionado, pero estos acuerdos son una señal clara de que el tema nos preocupa y nos ocupa. Para China, ese compromiso es muy valorado”, afirmó el dirigente ruralista, destacando la importancia de seguir fortaleciendo los controles y la transparencia del sistema cárnico.
También mencionó avances en cooperación académica, alineación de estándares de calidad, protocolos productivos y acciones conjuntas en defensa de los pastizales, aspectos que consideró estratégicos para la sustentabilidad de los sistemas productivos.
Lechería y avicultura: procesos en marcha
En materia lechera, uno de los puntos sensibles para Uruguay, Normey confirmó que se iniciará un proceso de negociación. “La posición de Uruguay está clara y a China le interesa comenzar ese camino”, indicó, aunque aclaró que por ahora no hay definiciones concretas sobre cuotas o aranceles, en un contexto donde el país busca mejorar su competitividad frente a jugadores como Nueva Zelanda, que hoy opera con arancel cero.
En el rubro aviar, señaló que existen conversaciones avanzadas para habilitar un esquema de apertura recíproca del comercio de carne de ave. “Es un tema largamente conversado y, de concretarse, sería un paso importante para la diversificación y la apertura comercial”, sostuvo.
Tripas, subproductos y plantas habilitadas
Consultado sobre la habilitación de subproductos —como tripas y mondongo— para el mercado chino, Normey afirmó que existe una clara intención de avanzar, aunque prefirió ser cauto hasta contar con la documentación final. “Lo vemos como algo seguro, pero aún no formalizado”, puntualizó.
Respecto a la situación de frigoríficos de capitales chinos que hoy están inactivos en Uruguay, indicó que no participó en reuniones donde se abordara específicamente ese tema, aunque reconoció que, dada la amplitud de la delegación, pueden haberse dado intercambios en otros ámbitos.
Comercio, Mercosur y equilibrios geopolíticos
Sobre la posibilidad de retomar un acuerdo comercial con China —ya sea bilateral o a través del Mercosur—, Normey consideró que es una idea “madura”, pero que en esta misión no aparece como una prioridad inmediata en la agenda. “Es una intención que viene de hace tiempo y que hay que seguir manifestando”, dijo.
En un escenario internacional cada vez más polarizado, el presidente de la Federación Rural enfatizó la necesidad de mantener equilibrios diplomáticos. “Uruguay vende mucho a China y mucho a Estados Unidos. Necesitamos la máxima apertura comercial posible y ser muy cautelosos e inteligentes en cómo nos movemos”, afirmó, destacando que el contexto actual ofrece mayores oportunidades de receptividad por parte de China, sin descuidar la relación con otras potencias.
“Desde la Federación Rural insistimos en cuidar los equilibrios y apostar a más apertura comercial. Ese es el camino para el agro uruguayo”, concluyó Normey.