El consultor en proyectos de faena kosher, Felipe Kleiman, señaló que se estima que a partir de la próxima semana llegarán a la región las cuadrillas para la faena kosher, al respecto agregó que “por cuestión de los precios muchos de las cuadrillas no están con fecha para llegar, estamos observando que los precios vienen con una tendencia ascendente y no todos los mercados responden igual”.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Kleiman indicó que si bien el valor de la hacienda está en suba en países proveedores como los de la región, “el mercado consumidor no responde a eso, porque en Israel tenemos una situación similar a la que atraviesa Sudamérica en enero, donde después de los gastos por las fiestas de fin de año quedan con gastos más medidos, y acá sucede lo mismo, los precios en las góndolas tienen muchas promociones para fomentar el consumo”.
Con respecto al stock cárnico en Israel, el director de KLM comentó que “siempre se trabaja con un nivel de stocks altos, para poder posicionarse entre una temporada y otra, para no tener que salir corriendo a producir cuando terminan las fiestas”.
Sobre la actividad de faena en la región una vez que lleguen las cuadrillas, el consultor indicó que “la operativa siempre tiene un número ideal para estar dentro de lo más económico porque los costos de los equipos de rabinos son muy elevados. Si hay problemas serio de oferta de hacienda, se puede manejar una reducción, pero si es una planta que puede procesar 300 o 400 cabezas por día lo ideal es que tenga siempre ese ritmo, porque para quien compra carne en Israel, la coyuntura de poca oferta no lo va a impulsar a comprar menos porque el costo de certificación se le va de las manos”.
Para Israel, el precio de la hacienda “es un problema de toda la región, no es algo pasajero, por ejemplo, en Brasil la hacienda está entre un 25 y 30% más cara que hace un año atrás”. En esta línea, agregó que las preferencias de los consumidores también juega su papel, “quien siempre consumió carne de Uruguay, va intentar acceder a carne uruguaya a menos de que el precio se le vaya muy arriba”.
“Por ejemplo, en mi casa compramos carne uruguaya, de Brasil y de Paraguay, muy difícilmente de Argentina porque los precios son muy altos”, mencionó.