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Argentina accede a nueva cuota de 80 mil toneladas de carne para Estados Unidos y la industria ve una oportunidad inmediata

La nueva cuota de 80 mil toneladas de carne magra que Argentina podrá exportar a Estados Unidos abre oportunidades para la industria y el productor, en un escenario internacional firme pero cada vez más competitivo

Carne argentina.
Carne argentina.

La confirmación de una cuota adicional de 80.000 toneladas de carne vacuna para Argentina en el mercado de Estados Unidos abre un nuevo escenario para la industria frigorífica y el sector productivo, que ven en la medida una oportunidad concreta de ampliar exportaciones sin necesidad de cambios productivos estructurales.

Así lo señaló Miguel de Achával, presidente de Inversora Juramento, quien destacó en Valor Agregado, de radio Carve y Oriental Agropecuaria, que la cuota “ya es un hecho” y que estará vigente por un año, destinada principalmente a carne magra para industria.

“Son 80.000 toneladas de recortes y cortes en manta. Básicamente se necesitan para mezclar con la carne del ganado gordo que tiene Estados Unidos y elaborar hamburguesas, que es la principal forma de consumo de carne bovina en ese país”, explicó.

Según de Achával, la operativa es clara: se trata de una demanda específica del mercado estadounidense y no implica cambios en el sistema productivo argentino. “No me están diciendo cambiar el peso de faena, ni la raza, ni el marmoleo. De lo que tenemos hoy, necesitan 80.000 toneladas. Es un mercado que se abre y hay que verlo con entusiasmo”, subrayó.

Diferencias con la cuota tradicional

La nueva asignación se suma a la cuota de 20.000 toneladas libres de arancel que ya tenía Argentina para Estados Unidos, pero presenta diferencias en cuanto a su funcionamiento.

Mientras la cuota histórica permite enviar distintos cortes sin restricciones específicas, esta nueva asignación responde a una demanda concreta del comprador. “Una cosa es mandar lo que querés y otra es cuando el cliente te dice exactamente lo que necesita. En este caso, Estados Unidos levantó la mano y dijo: necesito carne magra para industria”, explicó el empresario.

Las 80.000 toneladas se distribuirán a lo largo del año en cupos trimestrales de 20.000 toneladas, con foco en carne destinada a procesamiento.

Impacto en la región

La incorporación de este volumen adicional al mercado estadounidense introduce un nuevo competidor para otros proveedores habituales de carne industrial, como Uruguay y Paraguay.

“Es lógico que el comprador ahora tenga un nuevo vendedor y eso genera competencia. Pero tampoco es un volumen tan grande: 80.000 toneladas equivalen a tres o cuatro días de consumo de carne en Estados Unidos”, relativizó de Achával.

El ejecutivo consideró que el verdadero cambio en el mercado norteamericano se producirá cuando Estados Unidos normalice el ingreso de ganado desde México, actualmente restringido por motivos sanitarios vinculados al gusano barrenador.

“Cuando se solucione ese tema sanitario y México vuelva a enviar más de un millón de cabezas, ahí sí se va a generar un volumen importante de carne. Mientras tanto, estas cuotas ayudan a cubrir el déficit”, afirmó.

Argentina ante un nuevo escenario exportador

De Achával señaló que la apertura comercial que atraviesa actualmente Argentina genera un contexto inédito para la ganadería local, tras años de restricciones a la exportación.

“Argentina nunca tuvo libertad comercial en carne bovina. O te cerraban las exportaciones, o te ponían precios máximos. Hoy podemos vender, exportar o no vender. Es una situación muy distinta y hasta extraña”, comentó.

Sin embargo, advirtió que el principal cuello de botella será la producción. “No sé si vamos a tener suficiente carne para atender todos los mercados: China, Estados Unidos, Europa, Brasil, Chile, Israel. Si no hacemos algo con la producción, no llegamos”, señaló.

En ese sentido, anticipó cambios genéticos y productivos orientados a incrementar el peso de faena y la eficiencia, con mayor uso de cruzamientos en distintas regiones ganaderas.

Mercado internacional firme pero cerca de su techo

En cuanto al panorama global para 2026, el empresario estimó que los precios internacionales de la carne vacuna se encuentran cerca de sus máximos.

“Si no estamos en el tope, estamos muy cerca. La oferta es limitada y el mercado ya lo sabe. No hay grandes novedades que impulsen nuevas subas”, sostuvo.

Al mismo tiempo, advirtió sobre la creciente competencia de proteínas alternativas como el pollo y el cerdo. “Las eficiencias productivas del porcino y el aviar son tremendas y las grandes compañías multiespecie van a hacer lo posible por recuperar pérdidas en bovinos a través de esos sectores”, afirmó.

De todos modos, consideró que el contexto sigue siendo favorable para la ganadería, aunque con cautela para nuevas inversiones. “Si ya estás en el negocio, seguí. Si tenés vacas, podés comprar algunas más. Pero empezar de cero hoy es un momento complejo”, concluyó.

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