Remates

El mercado valoró la calidad del ganado de “La Selva” en su liquidación

Venta total y buenos precios por los 900 vientres preñados Hereford, Braford y Normanda, en venta a cargo de Valdez y Cía. en el Centro de Ventas Ganaderas Don Tito.

Pablo D. Mestre

Más que un remate, fue una fiesta. Esa definición de Pablo Camilo Valdez Pasturino resume la actividad de ayer en “Don Tito”, donde el sabio mercado supo reconocer y valorar los ganados con más de seis décadas de selección de estancia “La Selva”.

De esta forma, el establecimiento de Verena Von Bandemer, quien siguió toda la actividad desde Suiza a través de la transmisión de Valdeztv.com, concretó la primera parte de su liquidación por cambio de explotación.

Para Valdez, la jornada marcó “un mojón en el camino de trabajo de la familia que formaron Fernando Muñoz y Cristina Secco”, administradores desde hace muchos años de La Selva. El director de la centenaria firma Valdez y Cía., agregó que, fuera de los ganados excepcionales, “mucha gente estuvo acompañando, fruto del reconocimiento que les tienen a esta familia”. Y dijo que “cuando la gente actúa bien en la vida, cosecha muchos amigos y por eso acompañaron a Fernando y a Cristina”.

Del mismo modo, aseguró fue para Valdez. “Disfrutamos desde que empezamos a organizar el remate, la carga de los ganados, todos los detalles de la llegada y puesta en marcha del remate”.

Y el resultado fue un éxito.

Los 900 vientres preñados hicieron promedio de US$ 729: Polled Hereford: 805, 700 y 728; Braford: 765, 705 y 730 y las Normando: 815, 680 y 731.

“Además de ser un muy buen remate, fue tan parejo que se pagaron precios similares por los Hereford, Braford y Normando, con demanda, rápido arranque, puja y se lograron valores por encima del mercado”, apuntó Valdez Pasturino. Por lo cual resumió que “la satisfacción es total”.

Operaron compradores de distintos departamentos. “Y fue bueno ver operar criadores como San Juan de Rolón y Anita, como alguno de Angus comprando Hereford, como El Maturrango”, dijo Valdez.

Al finalizar la subasta, Cristina Secco, agradeció: “a Verena que confió en Fernando Muñoz, y en nosotros, su familia, lo que nos permite sentir a La Selva como nuestra casa y de nuestra familia”. También agradeció “a las familias de todos los que han hecho posible el desarrollo del establecimiento, a la firma Valdez y Cía. y sus colaboradores y especialmente a mi esposo Fernando Muñoz por toda su dedicación en estos años”.