Región

Frigoríficos brasileños enfrentan la mayor tasa de ociosidad desde 2012

Se acentúa la falta de ganado gordo y el consumo interno de carne no se reactivó

Los frigoríficos brasileños tienen la mayor tasa de ociosidad desde 2012. Teniendo en cuenta la capacidad de faena diaria y la cantidad de cabezas bovinas industrializadas a diario, la escasez de oferta de ganado preparado está aumentando la ociosidad de la industria, según destacó esta semana la Asociación Brasileña de la Industria Frigorífica (Abrafrigo).

Según esta gremial, la mayor causa de la retracción de la oferta es la retención de vientres que se está dando en Brasil, porque los ganados de reposición enfrentan buenos precios. La cantidad de machos bovinos que se destinan a faena es regular todos los años y lo que varía es la oferta de vientres. Entonces, según explicó Abrafrigo, menor cantidad de vacas enviadas a frigorífico es una baja segura en la oferta ganadera del mercado.

El año pasado, el nivel promedio de ociosidad en la industria ya era el mayor de la historia en el período y por eso, en el primer cuatrimestre del año en curso, la tasa subió 94% con relación al mismo intervalo de 2020. En algunos estados donde la oferta de ganado está más restrictiva, el indicador de ociosidad ultrapasa el promedio nacional (este año el promedio nacional es de 45%).

Respecto al consumo de carne en el mercado interno, otro factor que influyó en la ociosidad, no se esperan grandes avances, remarcó Abrafrigo, porque la vacunación de la población contra Covid-19 se extenderá hasta fin de año, lo que implicará que se mantengan a nivel de hogar las dificultades económicas causadas por la pandemia. El aliento está dado por la exportación de carne brasileña, porque se espera haya un desempeño superior al récord de 2020.