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Argentina advierte: si los precios de la carne siguen subiendo, se cerrarán las exportaciones

El consumo de carne vacuna en el primer trimestre del año fue el más bajo desde 2003, al parecer debido a la crisis económica por el desempleo

Secretaria de Comercio Interior de Argentina, Paula Español

EUROCARNE | Ante los comportamientos especulativos en torno al precio de la carne en Argentina, la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, ha dicho que si esto sigue, “no nos va a temblar el pulso a la hora de cerrar las exportaciones de carne”.

Español, que depende del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, añadió que “en un contexto así, la verdad que hay que avanzar con ciertas herramientas de la administración del Comercio de este tipo de productos. Medidas que pueden ser subas de retenciones, encajes, cupos. Es decir, hay medidas que se pueden tomar y que realmente se están evaluando”.

Entre diciembre de 2020 y febrero la inflación minorista acumuló un aumento del 12,1%, impulsada sobre todo por el aumento del precio de los alimentos. La inflación de marzo, de la que aún se desconocen los datos concretos, se estima en torno o incluso por encima del 4%, lo que compromete seriamente el objetivo de inflación del presupuesto 2021, del 29% para todo el año. El ministro de Economía, Martín Guzmán, ha dicho que la inflación cederá a un ritmo del 2% anual a partir de mayo, pero en la coalición oficialista hay cada vez mayor inquietud porque el aumento de los precios no pierde fuerza.

El consumo de carne vacuna en el primer trimestre del año fue el más bajo desde 2003, al parecer debido a la crisis económica por el desempleo. Según informaron desde la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), entre enero y marzo el mercado interno demandó unas 527.300 toneladas de vacuno con hueso, un 4,3% menos que en el mismo período de 2020. Así, fue el nivel de consumo más bajo de los últimos 18 años.

Además, según el reciente informe de Ciccra, “la continua retracción del poder adquisitivo de las familias y el mayor nivel de desocupación, explican la contracción de la demanda de carne vacuna registrada en los últimos tres años, sumadas a los cambios de hábito de consumo”. Además, apunta a causas macroeconómicas del aumento de precios al señalar que “el cambio de la política monetaria/cambiaria a partir de las PASO de 2019, primero, y la gran emisión de pesos para enfrentar los efectos de la pandemia/’cuarentena’, después, llevaron a los productores ganaderos a refugiarse nuevamente en la cría y engorde de la hacienda vacuna, lo que se tradujo en una menor oferta de corto plazo”.

Y añade: “a partir de mayo de 2020, con el relajamiento de la cuarentena, quedó en evidencia el exceso de oferta de pesos en la economía nacional. En ausencia de acceso a financiamiento voluntario, el gobierno nacional contó con la emisión monetaria como herramienta casi exclusiva para asistir a los grupos más afectados por la pandemia/’cuarentena’. Esto llevó a los productores ganaderos a comprar hacienda como forma de proteger el capital de trabajo, provocando que el precio de la invernada subiera a un ritmo elevado a partir de mayo. Combinado esto con el mayor costo del maíz en la segunda parte de 2020, llevó a los productores a realizar recrías largas de la hacienda para consumo sobre pasturas o a campo natural, lo cual extendió el plazo de ‘terminación’ del animal. Nuevamente, ello se tradujo en una menor disponibilidad de hacienda para enviar a faena”.