Luego de once jornadas consecutivas al alza —una racha que no se veía desde 2011— el mercado lanero australiano comienza a mostrar señales de enfriamiento. Así lo explicó Josefina Sanguinetti, contadora pública con posgrado en Finanzas y actual responsable de Mercados y Proyectos del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), en diálogo con Valor Agregado Norte. La especialista analizó el impacto de esta dinámica internacional en la operativa local, el comportamiento por micronajes y las perspectivas tanto en lana como en carne ovina.
“El indicador de mercado del este de Australia (IME) tuvo un mes de subas sostenidas, pero en la última semana mostró una leve baja y cerró en 7,86 dólares”, detalló Sanguinetti. Esta estabilización responde, en parte, a una oferta más débil: “los fardos eran de menor calidad, con mayor contenido vegetal o menor resistencia de mecha”.
Calidad y colocación
En las últimas jornadas, las caídas más pronunciadas se dieron en las lanas finas —de 21 micras o menos— lo que coincide con el final del ciclo zafral australiano. “Puede haber acumulación de lotes que no se vendieron en remates anteriores, lo que impacta en la calidad promedio de la oferta actual”, señaló la técnica. De todas formas, remarcó que la tasa de colocación se mantiene sólida, “arriba del 90%”, lo cual es una señal positiva.
En cuanto al impacto del tipo de cambio, la depreciación del dólar australiano frente al estadounidense también ha jugado su papel. “Eso puede hacer que el indicador, en dólares americanos, aparezca más bajo aunque el mercado no se haya debilitado estructuralmente”, explicó.
Valores de referencia y demanda en Uruguay
A nivel local, los precios han ido mejorando, particularmente para lanas gruesas. “La Corriedale viene con mayor demanda. Se han vaciado galpones que el año pasado estaban acumulando lana, y hoy muchos lotes se comercializan arriba del dólar. Si tienen grifa verde o alguna certificación, se colocan incluso en el entorno de los dos dólares”, indicó Sanguinetti.
Respecto al merino fino (16-17 micras), algunos negocios se han concretado por encima de los 7 dólares, mientras que el merino medio (19-21 micras) se ubica entre 5 y 6 dólares, dependiendo de la certificación.
¿Qué esperar en abril-mayo?
Consultada sobre las perspectivas para los próximos meses, Sanguinetti sostuvo que si se confirma una caída en la oferta australiana, el mercado podría volver a afirmarse. No obstante, advirtió que el foco también debe ponerse en el consumidor final. “En Europa, que es un destino clave, siguen en recesión y con pérdida del poder adquisitivo, sobre todo en la clase media, que era el público masivo de estos productos”, explicó.
Sin embargo, hay un dato alentador: las hilanderías europeas no cuentan con grandes stocks como en años anteriores, por lo que podrían aumentar su demanda de lana, lo que sostendría los precios.
Por otra parte, el mercado de carne ovina continúa mostrando firmeza. “El precio del cordero viene en alza, cerrando la semana pasada en 4,31 dólares según ACG”, apuntó Sanguinetti. Una de las noticias más destacadas de la semana es la habilitación para exportar ovinos en pie a Argelia. “Es un canal nuevo que suma, sobre todo considerando que algunos frigoríficos especializados en faena ovina han cerrado en el norte del país”, subrayó.
Actualmente, Uruguay exporta carne ovina a un promedio de 5.131 dólares la tonelada —según datos de INAC— con destinos consolidados como China y Brasil, y con Israel posicionándose como mercado estrella en 2025.