Opinión

Entre terneros, precios y frigoríficos

Los terneros cerraron la zafra con precios en baja, pero con una diferencia abultada con Brasil, en momentos que Turquía anuncia la emisión de nuevos permisos y la compra de 200 mil cabezas desde Sudamérica. Además, los rabinos en el país y su impacto, el interés inversor en frigoríficos y los detalles de la Junta del INAC.

 

Martín Olaverry.

Valor Agregado I Portal Rurales El País.

La zafra de terneros cerró su capítulo 2020, unos tres meses aproximados donde se comercializa más del 40% de esta categoría en el país. Y los precios se alejaron de las expectativas de los criadores. En febrero, en la segunda entrega del año del Suplemento Rurales El País con una edición especial sobre la zafra de terneros, los ganaderos criadores aspiraban a lograr una referencia de US$ 2,50 por kilo en pie, y al cierre de la campaña las cotizaciones se ubicaron US$ 0,31 y US$ 0,36 por debajo de ese valor, si tomamos como ejemplo los resultados de ventas de Plazarural de mayo y junio, respectivamente.

El miércoles, el consorcio vendió 5.783 terneros, 66,3% más que el remate de junio del 2019, a un precio promedio de US$ 2,14; frente a los US$ 2,41 que hicieron de media el año pasado. Más allá que en marzo, con 5.063 cabezas vendidas, el precio promedió US$ 2,49, con el paso de las semanas la cotización fue acompañando, pero no copiando, a la baja del ganado gordo.

En la comparación anual, junio 2019 versus junio de 2020, el ternero se desvalorizó 11,2%, mientras el ganado gordo, en los mismos periodos, pasó de US$ 3,87 a US$ 3,19 por kilo carcasa, una baja del 17,6%.

El jueves, Turquía anunció la emisión de los permisos 2020 para la importación de animales en pie y, a su vez, que pretende comprar 300 mil animales, 200 mil de Sudamérica (Brasil y Uruguay) y la cifra restante de Europa. Ese mismo día, el gerente general de Gladenur, la principal empresa exportadora de animales vivos desde Uruguay, Mohammed Montasser, informó en Valor Agregado que la compañía está planificando dos barcos, uno que saldría pronto con 19.000 cabezas, con destino a Turquía en base a las nuevas habilitaciones. Más allá que los terneros para el primer barco están comprados y en cuarentena, para el segundo están saliendo a la compra y ofreciendo US$ 2 por kilo en pie para un animal de 200 a 220 kilos.

En la región exportadora de Brasil el ternero cotiza US$ 1,20, US$ 0,95 centavos menos frente al precio de venta en pantalla y US$ 0,80 en comparación con los valores de compra de Gladenur. A pesar que los compradores turcos tienden a pagar más por el ganado uruguayo debido a su calidad, Montasser dijo que la distancia de precio viable no puede superar los US$ 0,50 por kilo vivo, y hoy la diferencia de valor es 20,9% a 33,3% mayor al máximo dispuesto por los importadores.

Para tener referencias, entre enero y abril del 2020 Uruguay ha exportado 48.673 animales en pie, mientras en todo el 2019 se enviaron 137.088 cabezas. Al cerrar el año, la exportación de ganado vivo va a finalizar muy lejos de las 423.525 cabezas embarcadas en 2018.

Carne kosher y el mundo.
El arribo de cuatro cuadrillas de rabinos al país, anuncio que realizó el canciller Talvi en su cuenta de Twitter, genera entusiasmo en el sector privado, ya que favorece a una “mejor integración exportadora”, según dijo el CEO de San Jacinto, Christian Angio. Entrevistado por Valor Agregado, comentó que la presencia de Israel “nos permite integrar con China un mejor escenarios de precios”, mientras esperan por la reactivación del mercado europea.

El CEO de San Jacinto, una de las cuatro plantas donde están operando los equipos de faena kosher, tres especiales con vacunos de corral para envíos a Estados Unidos y una tradicional con animales de campo para Israel; aseguró que estas faenas “pueden afirmar la demanda del novillo y empujar para arriba la cotización”.

Hoy, al igual que en las últimas tres semanas, el precio del ganado gordo continúa estable en un mercado poco ofertado. El novillo cotiza US$ 3,20 y la vaca especial US$ 3,10 por kilo carcasa. En la hembra sí hay un mayor interés, respondiendo a la demanda china.

Mientras tanto, los exportadores siguen esperando la reactivación de los mercados de Europa, en Argentina manifiestan optimismo, dado que los precios de cortes que integran la Cuota Hilton empiezan a superar la línea de los US$ 10.000 por tonelada.

Y no nos podemos olvidar de China, el principal mercado, el que todos quieren estar presentes, y el que hoy muchos miran con cautela. El consultor argentino Víctor Tonelli dijo, también en Radio Carve, que en el último mes los importadores asiáticos empezaron, nuevamente, a renegociar contratos, debido a los altos volúmenes de carne que están en stock y en viaje vía marítima. Estimó el descenso de precios en un 20% y aseguró que en la actual semana muy pocos exportadores cerraron nuevos negocios. “El mercado chino está paralizado para nuevos contratos”, resaltó y agregó: “A excepción de Brasil que ha tomado una actitud diferente, la de embarcar la carne e ir cerrando el negocio a medida que llega al puerto”.

Hablando de Brasil, en la semana experimentó un fuerte aumento del precio del novillo gordo. En el promedio de los estados exportadores, según datos de Faxcarne, pasó de US$ 2,32 la semana pasada a US$ 2,55 en la actual. Todo en respuesta del fortalecimiento del real frente al dólar, un 17% desde mediados de mayo a la fecha, y de la escasez de animales terminados. En Argentina la cotización se mantiene estable en US$ 2,52 y en Paraguay subió US$ 0,10 hasta los US$ 2,10 por kilo al gancho.

Entre frigoríficos.
El miércoles, en una reunión convocada por el Instituto Nacional de Carnes (INAC) en sus oficinas, estuvieron presentes las gremiales de los frigoríficos, los distribuidores que trabajan para el mercado interno, los carniceros y los importadores de carne. En una charla íntima, y sin integrantes del sector productor, el INAC planteó a los presentes estudiar herramientas que permitan adecuar o bajar el precio de la carne en el mercado local y evitar que se dispare la inflación, como también promover el consumo de carne.

Dos puntos más sobre los frigoríficos. El primero, la intención del Grupo Esmeralda de Bahía Blanca, Argentina, de comprar Clademar SA (Frigorífico Florida), hoy propiedad del empresario venezolano César Zambrano. La planta había sido habilitada a finales del año pasado para exportar a China, fecha en la que retomó la actividad de faena. Y el segundo respecto a la posesión Frigorífico Caltes de Paso de los Toros por parte de Bamidal, actualmente evaluando el estado de las instalaciones de la planta para iniciar próximamente la faena de ovinos y, en un mediano plazo, analizar la posibilidad de incorporar una playa de procesamiento de bovinos.

Más allá que el INAC dijo, hace tres semanas en su informe del Novillo Tipo, que “en las actuales circunstancias, el Valor Agregado Industrial en promedio no alcanza a cubrir los costos industriales” y las “dificultades o retrasos en el cobro de los créditos en el exterior complican la liquidez de las empresas y conllevan a aumentar el endeudamiento”; queda demostrado en estas dos acciones, y en algunas otras que más adelante hablaré, del interés inversor en el sector industrial nacional.

Cambio.
Sobre el INAC también, mañana se oficializa el cambio de la delegación de la Federación Rural en la Junta. Emilio Mangarelli se retira, tras un largo periodo, y dejará lugar a Joaquín Martinicorena, que será el representante suplente de la gremial de productores. La titularidad la ocupará Guillermo Villa.

En lo que refiere a la Ley de Urgente Consideración (LUC), que pasó del Senado a Diputados, las autoridades del Ministerio de Ganadería y del Instituto Nacional de Carnes se reunieron con la Comisión Especial de Diputados para conocer las modificaciones previstas con relación a las nuevas potestades del INAC, otro tema que estará presente en el orden del día de la Junta.