Según el informe elaborado por el analista australiano Andrew Woods, durante el mes de enero los volúmenes de lana sometidos a core test cayeron 20,9% interanual, descenso que también fue confirmado por los ingresos a los brokers.
En el acumulado de la zafra hasta enero, el descenso en la lana analizada por AWTA, se ubica en el 10,6%, cifra que aún se posiciona por debajo de la proyección de la Australian Wool Production Forecasting Committee (AWPFC), que anticipa una reducción de 12,6% para toda la zafra. De acuerdo con Woods, para que esa previsión se cumpla, los volúmenes entre febrero y junio deberían descender 15% interanual, un ajuste que dependerá principalmente de la evolución del stock ovino.
El descenso se da principalmente en las lanas por debajo de las 19 micras, en Australia Occidental, donde la situación climática de los últimos años determinó un corrimiento de hacia micronajes más gruesos del merino. En contraste, en el resto del país los volúmenes caen en todas las categorías, tanto en el caso del merino como de otras razas.
Según el informe, la combinación de “precios de lana bajos y precios de carne ovina en niveles récord” ejerció una “presión extrema a la baja sobre el tamaño de la majada”. En enero, el diámetro promedio de la fibra merino se redujo 0,15 micras, lo que implica una caída cercana al 3% en el peso de vellón limpio. Esto sugiere que, para alcanzar la proyección oficial, el stock ovino ya debería haberse reducido en torno a 12%.
El análisis concluye que la contracción de volúmenes observada es coherente con el escenario productivo reciente y que la previsión de la AWPFC resulta “bastante razonable”, aunque su cumplimiento dependerá casi exclusivamente de la magnitud final de la reducción del stock ovino australiano, según el informe de AWTA citado por Woods.