Indicó que las lluvias registradas en buena parte del país en la víspera del remate contribuyeron a modificar el clima de negocios. El operador sanducero destacó particularmente el desempeño de la segunda jornada, destinada en buena medida a categorías vinculadas a la cría. “Pensé que el segundo día, sobre todo, iba a ser mucho más trabajoso, y se terminó logrando un excelente remate”.
Al igual que en la venta anterior, “el país está partido al medio, la verdad sea dicha, porque acá en el norte está bastante mejor que en el sur”, afirmó, destacando una mayor actividad de los compradores del Río Negro hacia arriba.
En cuanto al comportamiento de precios, De María reconoció que algunas categorías corrigieron a la baja respecto del remate anterior, aunque destacó que en términos de valor por animal las referencias siguen siendo muy satisfactorias. “Los terneros cayeron un poco frente al remate pasado, pero al bulto te dan un precio similar”, explicó. Además señaló que en la franja de 140 a 180 kilos incluso se registraron valores superiores por animal, producto de un mayor peso promedio típico de esta época del año.
A nivel general, indicó que algunas categorías aflojaron, como era esperable, mientras que otras mostraron firmeza o incluso mejoras. “Hubo alguna categoría que quedó en alza”, señaló, destacando que el mercado mantuvo un nivel de equilibrio razonable frente al importante volumen ofertado.
Entre las categorías que mostraron mejor desempeño, De María ubicó a las piezas de cría, que según expresó “se pegaron muy bien”, confirmando una demanda activa en esa categoría. Respecto a los novillos, reconoció un comportamiento algo más ajustado. Indicó que el novillo pesado y más formado encontró una demanda más cautelosa, especialmente por parte de corrales de engorde.
En cambio, la vaca de invernada mostró recuperación. De María recordó que en el remate anterior esa categoría había dejado un resultado por debajo de las expectativas, mientras que en esta oportunidad se registró una suba que permitió recomponer referencias.
El comportamiento de los vientres preñados también fue señalado como un indicador positivo. Según De María, se comercializaron firmes. “Eso habla bien de las intenciones del productor a futuro; sigue apostando a futuro”, sostuvo.
A continuación, los valores mínimos, máximos y promedios al kilo y al bulto, en dólares estadounidenses: Terneros hasta 140 kilos: 3,88, 4,90 y 4,25 (542). Terneros de 141 a 180 kilos: 3,73, 4,30 y 4,04 (669). Terneros de más de 180 kilos: 3,50, 4,20 y 3,86 (794). Terneros generales: 3,50, 4,90 y 3,97 (724). Novillos de 1 a 2 años: 2,95, 3,84 y US$ 3,22 (959). Novillos de 2 a 3 años: 2,70, 3,17 y 2,99 (1.204). Novillos de más de 3 años: 2,75 (1.270). Holando y cruza Holando: 2,56, 2,70 y 2,63 (562), Vacas de invernada: 2,20, 2,45 y 2,33 (981). Terneras: 3,48, 4,35 y 3,72 (600). Terneros/as: 3,00, 4,48 y 3,71 (642). Mixtos de 1 año: 3,00 (807). Vaquillonas de 1 a 2 años: 2,70, 3,45 y 3,06 (886). Vacas de cría: 812, 920 y 866. Piezas de cría: 590, 900 y 675. Vientres preñados: 950, 1.300 y 1.064. Vientres entorados: 960, 1.180 y 1.037. Ovejas de cría: 112.