Federico Zaldúa, representante de Lanas Trinidad en el norte del país, “mucha gente ya comercializó, ya vendió, queda realmente poca lana sin vender”, por lo que el mercado se encuentra tranquilo, sin muchas operaciones, aunque la demanda continúa activa en toda la escala de micronajes. “El mercado está tranquilo más que nada por la poca oferta, no tanto por la demanda. Sí el productor que hoy tiene lana para vender sale al mercado, seguro que consigue comercializarla. Sigue demandado todos los micronajes”, afirmó.
En el caso de las lanas Merino, Zaldúa aseguró que la certificación se transformó en un elemento central para acceder a determinados mercados y mejorar las condiciones comerciales. Si bien reconoció que actualmente la demanda por certificaciones “está en casi todo tipo de lana”, sostuvo que en las merinas el diferencial es todavía más evidente. “Cuanto más fina es la lana, más notoria es la diferenciación que logra una lana certificada contra una no certificada”, expresó.
El representante de Lanas Trinidad explicó que el impacto económico de la certificación no puede medirse de forma uniforme, ya que depende de las características de cada lote. Además del aspecto económico, destacó que la certificación facilita y agiliza la comercialización.
Para Zaldúa, este fenómeno responde directamente a un cambio estructural en el consumo textil global, donde las exigencias sobre el origen de las fibras y las condiciones de producción pasaron a ocupar un lugar central. “La demanda cada vez mayor de lana certificada es traccionada por los consumidores. Además de que sea una fibra natural como la lana, quieren que las prendas y los artículos que compran provengan de establecimientos donde se dan ciertas garantías”, afirmó. Remarcó que “el productor lanero uruguayo ya de por sí cumple con la mayoría de los requisitos del protocolo. A veces son pequeños ajustes que no generan grandes cambios ni grandes inversiones, en muchos casos es empezar a registrar un poco más las cosas y sentarse un rato en el escritorio”, resumió.
Mercado: A nivel de las operaciones en el mercado interno, la concreción de negocios es muy escasa. Ante las expectivas de precios que tienen los productores, por los pocos lotes que quedan disponibles.
Esta semana el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) dio a conocer algunos negocios concretados a nivel interno, donde un lote de lana Ideal, grifa verde, de 19,8 micras y 78% de rinde, cotizó a US$ 9,10 el vellón, con plazo de 60 días.
Lote de 15.000 kilos de merino, certificados RWS, de 20,4 micras y 79,9% de rinde, se vendió a US$ 8,00 el vellón. Este lote posee un alto porcentaje de vellón inferior.