Fuente: Agrofy News.
Mientras el mundo conoce a Erling Haaland por su potencia goleadora y sus récords en el fútbol europeo, hay una faceta menos conocida del delantero noruego que tiene una fuerte conexión con el agro.
El actual atacante del Manchester City creció en una de las zonas rurales más importantes de Noruega, aprendió a manejar un tractor desde chico y asegura que, cuando termine su carrera deportiva, le gustaría tener su propio establecimiento agropecuario.
Ese vínculo con el campo cobra aún más relevancia en un momento histórico para su país. Después de 28 años de ausencia, la selección de Noruega volvió a clasificarse a una Copa del Mundo y hoy atraviesa una campaña inolvidable de la mano de Haaland, una de las grandes figuras del fútbol mundial y uno de los máximos goleadores del torneo luego de dejar afuera a Brasil.
Aunque nació en Leeds, Inglaterra, Haaland se mudó siendo muy pequeño a Bryne, en el distrito de Jæren, considerado uno de los polos agropecuarios más importantes de Noruega.
La región se caracteriza por su producción de leche, carne y papa, y fue allí donde el delantero pasó su infancia. En el campo de su tío aprendió a manejar tractores, una experiencia que todavía recuerda con entusiasmo.
Con el paso de los años, incluso después de convertirse en una estrella mundial, nunca perdió ese vínculo con la vida rural. En distintas entrevistas contó que, cada vez que tiene tiempo libre, disfruta de volver al campo.
"Cuando puedo, intento relajarme manejando un tractor o dándoles de comer a las vacas. Todavía no tengo vacas ni cerdos, pero seguro que en el futuro los voy a tener", aseguró el delantero.
Su afinidad con el agro también quedó reflejada en un video que se volvió viral en Inglaterra, cuando fue a una pequeña granja del condado de Cheshire para comprar leche cruda, carne y miel antes de un entrenamiento con el Manchester City. En esa oportunidad definió a la leche producida allí como su "poción mágica" y destacó que el bienestar animal es clave para obtener alimentos de calidad.
“Ser el mejor agricultor del año en el futuro, sí. Con animales y vegetales, con ambas cosas“, contó en una entrevista a la BBC.
Huevos, leche y un cordero como premio
La historia de Haaland también está ligada al Bryne FK, el club donde comenzó su carrera profesional y que mantiene intacta su identidad rural.
Ubicado en una localidad de poco más de 13.000 habitantes, el club convirtió sus raíces agropecuarias en una marca registrada. Allí, los mejores jugadores no siempre reciben trofeos tradicionales: muchas veces son premiados con la cosecha de los productores locales.
Según la actuación, el reconocimiento puede ser bandejas de huevos, litros de leche, cajas de verduras o incluso un cordero vivo.
En los últimos años hubo varios casos que recorrieron el mundo. El defensor Sondre Norheim recibió 16 bandejas de frutillas tras un destacado partido por la Copa de Noruega; el delantero Alfred Scriven fue premiado con 10 litros de leche, mientras que el zaguero Alex Kryger se llevó un cordero vivo después de convertir el gol del triunfo frente a Haugesund.
Una buena alimentación para el rendimiento deportivo
El delantero prioriza alimentos frescos y de producción local como leche cruda, salmón noruego, carne vacuna, espinaca y preparados elaborados con col rizada. Incluso, en el documental Haaland: La Gran Decisión, contó que consume hígado y corazón porque considera que aportan nutrientes importantes para el rendimiento deportivo.
"Lo importante es comer alimentos de calidad y, si es posible, producidos localmente. La gente dice que la carne es mala, pero ¿qué carne? ¿La de McDonald's o la de una vaca local alimentada con pasto? Yo como corazón e hígado."
Su disciplina terminó influyendo también en el plantel del Manchester City. El defensor Kyle Walker reveló que la llegada del noruego modificó parte de la alimentación del equipo.
"Haaland es extremadamente profesional. La comida cambió desde que llegó. Trae salmón de Noruega, leche cruda y cuida muchísimo todo lo que consume", contó el lateral inglés.
Ese mismo concepto también acompaña a la selección de Noruega. Para disputar el Mundial, la delegación viajó con unos 300 kilos de pescado, más de 100 kilos del tradicional queso marrón brunost y miles de naranjas destinadas a preparar jugos frescos para los jugadores y el cuerpo técnico.