Ganadería

Trazabilidad: la herramienta de Uruguay para diferenciarse

El MGAP confirmó que se segregarán vacas y vaquillonas tratadas con 17B Estradiol, usando la trazabilidad, para cumplir con requisito de la UE

El uso de la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) viene creciendo en la ganadería uruguaya, tanto a nivel de razas carniceras, como en ganado lechero. No es costosa y logra buen nivel de preñez.

Pablo Antúnez

La trazabilidad obligatoria del rodeo bovino que rige en Uruguay, se está transformando cada vez más en una gran fortaleza que permite la diferenciación, además de cumplir con las exigencias político comerciales de los mercados.

Para responder a las exigencias de la Unión Europea, Uruguay autorizará el uso y comercialización del 17B Estradiol, hormona ampliamente utilizada para sincronizar celo en los programas de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF), tanto en ganado lechero como carnicero, cuando se implemente un sistema de segregación de los animales tratados.

Esa segregación de los animales tratados se hará amparándose en la trazabilidad electrónica. La vaquillona que fue tratada con 17B Estradiol, cuando se transforme en una vaca gorda al final de su vida reproductiva, no podrá ser faenada para enviar su carne a la Unión Europea. Ese mismo animal, tampoco podrá ir a un corral de engorde y prepararse para la cuota 481.

¿Por qué la Unión Europea prohíbe el 17B Estradiol? Si bien la hormona no deja residuos y está presente naturalmente en el animal en celo, puede ser utilizada como promotor de crecimiento y ese es el miedo de la Unión Europea. En otros países, su uso también está vedado.

Los mercados son los que imponen las exigencias y el viejo Continente, hoy prácticamente paralizado en sus compras por la pandemia de Covid-19, es el mercado de mayor valor. Uruguay tiene dos cuotas asignadas en Unión Europea, las 6.300 toneladas de cortes Hilton para ganados terminados a pasto y el contingente que se envía en el marco de la Cuota 481, donde van más cortes, pero es para ganado joven terminado a granos durante los últimos 100 días previos a la faena. Uruguay accedió, junto a otros países, en el marco del litigio entre la UE y Estados Unidos por la carne con hormonas, que duró varios años.

Localmente, el uso del 17B Estradiol sigue prohibido hasta septiembre, pero luego se mantendrá la prohibición en equinos, ovinos y especialmente en ganado lechero, según comunicó la Secretaría de Estado (Resolución: N° 269/020).

Potencial. Desde 1973 y ratificado por la Ley Nº 16.736 del 05/01/1996 se establece un sistema de control de existencias y movimientos de ganado bovino, ovino, equino, suino y caprino, y de frutos del país en todo el territorio nacional. Luego en 2006 se creó la trazabilidad obligatoria del rodeo bovino a través de la Ley 17.997.

“Hemos desarrollado un sistema de trazabilidad extraordinario que debiera permitir dar respuesta a todos esos temas sensibles que hoy aquejan a los consumidores. No solo lo del estradiol, sino los de bienestar animal y el de la conservación del medio ambiente”, aseguró Hugo Durán Martínez. El presidente de Lemifar Uruguay (representante de Allflex), dijo que en América Latina “nadie ha desarrollado algo parecido y además ni siquiera esta cerca”. Y agregó que “es mucho mejor que el europeo porque es electrónico”.

“No hay dudas que la trazabilidad tendrá que seguirse utilizando para certificar otras cosas”, estimó el presidente de la Federación Rural, Julio Armand Ugón.

“Detrás del uso del 17B Estradiol se viene el uso de antibióticos -el MGAP ya está trabajando en una receta electrónica-, el uso de otras hormonas y del Fipronil”, agregó el dirigente.

Concretamente, las autoridades europeas están bajando el nivel de residuos exigidos para Fipronil, principio activo muy utilizado para combatir la garrapata. El tiempo de espera para enviar un animal tratado a faena es de 100 días, pero al bajarse la exigencia, el tiempo de espera pasará a ser 7 meses (200 días). Esto no está definido y el MGAP sigue trabajando para tomar una determinación.

Si bien la mayoría de las gremiales de productores, expendedores de 17B Estradiol y la ciencia apoya la decisión del MGAP de segregar animales, la industria frigorífica es la más complicada, porque dentro de una tropa podrán ir vacas gordas que fueron tratadas con la hormona cuando jóvenes y otras que no.

Los productores tienen miedo que se genere un mercado paralelo con dos precios para esas categorías. “Ese es el gran miedo, se puede generar ese mercado. El tiempo lo dirá”, admitió Armand Ugón.

Apoyos. Por su parte, la Cámara de Especialidades Veterinarias respalda la decisión del MGAP. El presidente de la institución que nuclea a los laboratorios importadores y fabricantes del 17B Estradiol, Eduardo Ottonelli, dijo estar convencido que la segregación de los animales tratados es “una muy buena decisión, porque permite aprovechar este sistema tan bueno como la trazabilidad de Uruguay para incorporarle nuevas herramientas”.

Recordó que la decisión es impuesta por la Unión Europea, “no se basa en fundamento técnico, sino que es político-comercial, porque la hormona es rápidamente metabolizada y no deja residuos”.

Ottonelli reconoció que la prohibición de uso adoptada por el MGAP tendrá “un gran impacto a nivel de ganado lechero”, porque la lechería es la que más utiliza las IATF, aunque en el ganado de carne se usa esta herramienta cada vez más.

“Comercialmente era un producto relevante para muchas empresas, especialmente para los laboratorios que vendían los paquetes de IATF y el mercado se verá afectado económicamente”, dijo el presidente de la Cámara de Especialidades Veterinarias, sin aventurar cifras.

Consideró que aplicar la trazabilidad para certificar ese animal libre de 17 B Estradiol pone a Uruguay “en mejores condiciones para el futuro”, ante un mercado mundial “cada vez más exigente”.

Por otro lado, el delegado de la Asociación Rural del Uruguay ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Jorge Bonino, apoyó la decisión oficial: “se buscó el camino del medio y es razonable. Tenemos la trazabilidad, usémosla”. Como otros actores consultados, consideró que la trazabilidad “es una gran fortaleza del Uruguay ganadero. Fue muy discutido este tema, se hicieron varias reuniones con las gremiales y las demás instituciones, además de buscarse mucha información científica del extranjero”, agregó Bonino.

A título personal, consideró que la decisión de segregar animales ofrece “libertad”. En ese sentido explicó que “aquellos que quieran utilizar el 17B Estradiol podrán hacerlo y tendrán que llevar un registro para segregar esos animales de las faenas hacia la Unión Europea. El que no quiere usarlo, está en su derecho”.

Prolijidad. A partir de que se vuelva a liberar el uso de la hormona en las ITF. Veterinarios y productores deberán ser cada vez más prolijos.

“Las IATF deberán ser realizadas por veterinarios o bajo su control, porque son los responsables de leer las caravanas y subir los datos al Sistema Nacional de Identificación Ganadera (Snig)”, dijo Gabriel García Pintos, veterinario retirado que dedicó su vida a la cría y es productor ganadero y ovejero.

Advirtió que “atrás de esta hormona pueden venir otras limitantes. Son barreras no arancelarias que nos están impidiendo al comercializar. Nosotros vivimos de la exportación de carne y tenemos que adaptarnos”.

La IATF solucionó muchos problemas en la ganadería uruguaya. “Nos permitió lograr buenas cabezas de parición y buenos porcentajes de preñez en vaquillonas. Creemos que los estrógenos, por todos los estudios hechos no dan residuos, pero Europa tiene el sartén por el mango”, detalló García Pintos.

Si bien hay otras hormonas que pueden suplantar el 17 B Estradiol, “son un poco más caras y un poquito menos efectiva”. En programas de inseminación con IATF se consigue 65% de preñez y con el repasado con toros se llega al 90%.

“La IATF no es una inversión tan cara y con esos números se puede contratar un veterinario que haga el control de calidad y todo el programa, brindando la posibilidad de llegar al 85% o 90% de preñez”, admitió García Pintos, defendiendo esta herramienta que cada vez gana más terreno en la reproducción bovina y vino para quedarse. IATG, 17B estradiol, MGAP, sanidad

Cumplir con UE y no dejar de lado el uso de Fipronil

La nueva barrera que está buscando imponer la Unión Europea se centra en el Fipronil, principio activo que se usa para controlar garrapata. El tiempo de espera hoy para enviar un animal tratado a faena es de 100 días y al bajar el nivel de residuos permitidos en la Unión Europea, se precisarán 200 días (7 meses).

Los ganaderos están muy preocupados porque por la ampliación de esos tiempos de espera, pero principalmente, porque se le busca poner límites a una herramienta que es efectiva en el tratamiento del parásito, que tantos dolores de cabeza sigue generando.

El MGAP continúa analizando este nuevo requisito y aún no tomó una determinación. Superar el límite de residuos permitido genera que el país quede fuera.

Las nuevas exigencias obligan a productores y veterinarios a ser cada vez más prolijos y cuidadosos en la lectura de caravanas y envío de los datos

Trabajos técnicos en UE se contradicen con las exigencias

Las presiones impuestas por la Unión Europea acerca del uso del 17B Estradiol no son nuevas, llevan muchos años y se contradicen con los resultados de varios trabajos técnicos.

Muchos de esos trabajos técnicos estuvieron en la discusión que se generó en Uruguay antes de que el MGAP tomara una decisión definitiva, luego de escuchar a todos los sectores.

Hay trabajos técnicos que muestran que la presión de la Comisión Europea se contradice con lo que hoy tiene aprobado. Por ejemplo, el European Medicines Agency Veterinary Medicines and Inspections EMEA/CVMP/885/99, considera que después del tratamiento terapéutico y zootécnico con esteres de 17b-estradiol, los niveles de leche y plasma están dentro de los límites fisiológicos.

También considera que “aunque los niveles de tejidos pueden ser más altos que los límites fisiológicos inmediatamente después del tratamiento, se concluyó que en comparación con las tasas de producción diaria de 17B-estradiol en niños prepúberes y en comparación con la cantidad del estrógeno en otros alimentos que forman parte de la dieta humana, el 17B-estradiol al que los humanos estarán expuestos a través de la ingestión de tejido de animales tratados, es biológicamente insignificante y será incapaz de ejercer un efecto hormonal en los seres humanos”.

En una palabra, esta hormona no deja residuos, ni es nociva para los consumidores de la carne de animales que alguna vez en su vida hayan sido tratados.

Por otro lado, hay que aclarar que en los programas de Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF), la hormona cuestionada se usa en vaquillona y se aplican apenas entre 1,5 y 2 mililitros por animal. Se utiliza para intervenir el ciclo estral de la hembra bovina, logrando que los animales ovulen en un determinado período y queden listos para inseminarse.

Las hembras bovinas tienen un ciclo estral de 21 días (repiten celo en ese lapso) pero no todas entran en celo al mismo tiempo en el rodeo. A su vez, en IATF se usa otra hormona, la progesterona.

Si hubiera que sustituir el 17B Estradiol por GnRH (la otra hormona , el primer efecto sería reducir la preñez en alrededor de 10% y tendrá un efecto económico que serían unos 6 centavos de dólar, en un paquete de US$ 6 a US$ 8 por animal, explicaron los expertos.