“En el ovino la garrapata común del bovino no cumple su ciclo biológico óptimo, pero su presencia es un indicador del alto nivel de infestación que existe en ese predio”, explicó. El especialista señaló además que los productos garrapaticidas utilizados en bovinos pertenecen a siete grupos químicos, pero muchos de ellos no están registrados específicamente para su uso en ovinos, lo que genera limitaciones técnicas.
“Al no estar registrados para ovinos no contamos con toda la información técnica necesaria, como por ejemplo los períodos de carencia en carne o lana”, indicó. Incluso, en algunos análisis recientes “ya tenemos resultados no conformes por Fipronil en ovinos, lo que demuestra la importancia de utilizar únicamente tratamientos autorizados”, señaló.
La recomendación principal de las autoridades sanitarias es “trabajar mucho y bien con los bovinos del predio, porque allí es donde se desarrolla el ciclo principal de la garrapata”, explicó Fuellis.
En el caso específico de los ovinos, “se recomienda realizar baños de inmersión utilizando concentraciones aprobadas para sarna ovina, como por ejemplo productos a base de amitraz o combinaciones de piretroides con ethión, o incluso utilizar formulaciones inyectables registradas como sarnicidas, que también ayudan a controlar el problema”, señaló.