Ganadería

Ragi Samy: “China vino para quedarse y los precios subirán”

Es director de la exportadora Mirasco y uno de los brokers precursores en la venta de carnes a Arabia Saudita. Consideró que China continuará siendo un comprador fuerte de carne en el mundo y un destino de importancia para Uruguay. “Es un mercado que vino para quedarse y seguirá comprando carne por muchos años más”, afirmó. Con años de experiencia en el mercado global de carnes, sostuvo que “por primera vez en muchos años, hoy la carne uruguaya tiene bandera, es reconocida y buscada por los consumidores” y eso se debe al trabajo que realizaron los frigoríficos y el Instituto Nacional de Carnes en los últimos seis años.

 

Pablo Antúnez

-¿Cómo está hoy el mercado mundial de carnes?
-Está muy demandado y movido en todos los destinos. Hay interés por la carne. China salió totalmente del mercado, redujo el precio a un nivel tan bajo que los exportadores están pensando en dejar de hacer China.

-Es común que los importadores chinos dejen de comprar antes del Año Nuevo Lunar. ¿A eso se sumaron problemas coyunturales?
-Armó stock grandes de carne para poder suplir los cortes de cerdo que perdió con la peste porcina africana. Habilitó más plantas en Argentina, Brasil y otros proveedores. Eso generó que entre un mayor volumen y ese sobre stock, fue el que presionó para bajar los precios.

-¿Estima que los precios en China pueden bajar más o se mantendrían?
-Creo que los precios de la carne en ese mercado se van a mantener por los próximos cuatro o seis meses a la baja. La baja de precios es coyuntural, China va a seguir demandando carne y los valores volverán a subir nuevamente.

-¿Es una estrategia comercial de este comprador?
-Lo es. Lo hicieron toda la vida. Cuando llega el Año Nuevo Lunar bajan sus importaciones. Con esa festividad limpian sus stock de carne y luego salen a comprar nuevamente. Comienzan a comprar fuerte otra vez en junio o julio para la nueva temporada.

-¿Podrían volver a registrarse precios récord en China en 2020 como sucedió el año pasado y pensando en que seguirá parte de ese déficit de carne suína?
-Pienso que los precios récord del año pasado fueron coyunturales. Hay que recordar que 2019 fue un año especial y atípico, principalmente por la peste porcina africana y su incidencia en Asia. China está tratando de ser un país autosuficiente. La carne entraba a ese mercado por Hong Kong (canal gris o ilegal) y Vietnam, además de algún ingreso formal proveniente de frigoríficos habilitados en el mundo. Surgió esta enfermedad, le faltó proteína y precisa alimentar a su población. Salió a buscar carne en todos lados y pagó precios altos porque la precisaba. El gobierno habilitó más plantas y más países para bajar los precios. Entró más carne y los precios cayeron.

-Vuelvo a los precios. ¿Podrían ser más bajos que los que está pagando hoy?
– Estimo que los precios bajarán, pero quedarán en valores normales, no en los valores inflados de 2019. Llegamos a escuchar entre US$ 6.500 y US$ 7.000 por tonelada de delantero. El precio del novillo gordo en Uruguay llegó a US$ 4,30 y US$ 4,35 por kilo, tampoco eran valores normales, ni para el productor, ni para la industria, ni para el comprador de la carne en destino eran valores que pudieran considerarse normales.

-Con el desplome de China la realidad del mercado cambió. Hoy la industria frigorífica volvió a atender mercados como Estados Unidos, Canadá y otros que, en parte, había dejado porque China compraba todo y no había volumen para abastecerlos.
-Si, es cierto. Todos esos países eran compradores y con la demanda inflada de China se quedaron sin carne. Bajaron sus compras porque todos abastecían a China y su demanda incrementada. Creo que este año se volverá más a esos mercados y China participará en la importación pero con un porcentaje más chico. Es un mercado que vino para quedarse y seguirá comprando carne por muchos años más.

-¿Cómo está hoy la demanda en Estados Unidos y Canadá?. Ambos son mercados para el delantero.
-Están bien, con buena demanda, pero manejan precios normales. El delantero vale US$ 4.100 o US$ 4.200 por tonelada. Son los precios históricos que siempre manejaron.

-Arabia saudita habilitó la importación de carne bovina y ovina con hueso. Como broker es uno de los precursores en ese destino. ¿Será un mercado más para Uruguay o en algunos cortes puede mover la aguja?
-Lo que Arabia Saudita está comprando hoy, Uruguay no lo tiene. Está buscando el cordero fresco, corderos pesados. Uruguay no tiene esa mercadería para venderle porque el volumen de corderos es bajo y porque hay otros mercados que abastecer con ese mismo tipo de mercadería. Hay una escasez general de corderos en el mundo por los problemas que vivieron grandes productores como Australia y Nueva Zelanda. En carne bovina, tienen un consumo muy importante de cortes finos del trasero. En este caso creo que Uruguay puede competir en este segmento. En otros cortes, hay mejores mercados que Arabia Saudita.

-¿Rusia podría cobrar mayor protagonismo este año?
-Va a volver. Es otro país que se está volviendo autosufiente y hoy exporta carne (bovina, cerdo y pollo). Hoy es uno de los exportadores hacia Arabia Saudita. Estimo que en el caso de las compras en Uruguay, Rusia volverá pero no con el potencial que mostró en 2003 o 2004. Precisa ciertos cortes de carne y se abastece de ellos en la región.

-¿Cómo observa a Uruguay posicionado en el mercado mundial de carnes hoy?
-La carne uruguaya hoy tiene bandera, antes no la tenía. Hoy el consumidor va y la busca, la conoce más. El trabajo que hizo el Instituto Nacional de Carnes en los últimos seis años fue muy bueno. Se presentó al Uruguay, a su producción y la industria en el mundo. A su vez, los frigoríficos locales hicieron un excelente trabajo. Por primera vez, en las parrilla en Europea, se ve la carne uruguaya en el menú.

-¿Qué más hace falta para crecer?
-Cuidar al extremo la calidad de la mercadería que se vende al mundo. Eso es lo más importante de todo.