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José Mesa: “La demanda de proteína animal es una tendencia estructural, no pasajera”

Para el ingeniero agrónomo José Mesa, representante de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC), el punto de partida para analizar el escenario actual del mercado cárnico es claro, “la demanda mundial de proteína animal es una tendencia estructural, no pasajera”. Respecto a la salvaguarda aplicada por China y el avance del acuerdo Unión Europea–Mercosur, el productor indicó que pocas veces se dieron en tan corto plazo hechos tan relevantes.

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“Son dos hitos muy determinantes que no se contradicen, sino que ordenan el mercado desde lugares distintos”, explicó. China, que durante más de una década actuó como “el gran amortiguador del sistema”, seguirá siendo un comprador clave, “pero ya no va a funcionar como un mercado infinito”, advirtió. En ese nuevo orden, Uruguay aparece con un impacto acotado frente a la salvaguarda. “Los volúmenes que enviamos hoy no activan restricciones relevantes”, sostuvo Mesa.

El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur aportará previsibilidad y mejorará el acceso, aunque no implique grandes volúmenes. “Europa no va a comprar mucho, pero va a exigir mucho y va a pagar bien”, afirmó, reforzando el carácter estratégico de ese destino para la carne uruguaya. A esto se suma la situación de Estados Unidos, inmerso en un ciclo ganadero restrictivo, con menos stock y menor oferta exportable.

En ese escenario, Mesa habló de una revalorización global de la proteína animal, impulsada por una demanda sostenida y por límites estructurales en los principales países productores. “El cambio del 25 al 26 es solo un cambio de número; los negocios van a seguir y la gente va a querer comer carne”, sintetizó.

A nivel interno

En el plano interno, Mesa afirmó que Uruguay está preparado para sostener y eventualmente aumentar sus niveles de producción. Recordó que el país mantiene desde hace 25 años un stock estable, con alrededor de 11,8 millones de vacunos, faenas cercanas a los 2,4 millones de cabezas y una exportación en pie de unas 400.000. “Nunca estuvo en peligro la continuidad del stock”, aseguró.

Según explicó, el problema no es la falta de ganado, sino de alimentación en algunos sistemas. “Uruguay tiene más de un millón de novillos de seis y ocho dientes; lo que falta en algunos casos es darles de comer antes”, señaló. A su juicio, la ganadería uruguaya ha cambiado de forma gradual pero consistente, con mejoras en la recría, mayor preñez de vaquillonas jóvenes y un rol cada vez más relevante de los corrales, que permitieron adelantar la faena y aumentar los pesos.

Consultado sobre los posibles valores para el mercado interno, Mesa evitó dar cifras concretas, pero fue claro en el mensaje. “No sé si serán cinco dólares o cuatro setenta, pero no va a ser cuatro”, afirmó, subrayando que no se trata de un pico coyuntural. Con pocos países oferentes a nivel global y una población que crece en ingresos y consumo, la demanda sostiene el negocio. “Cuando alguien prueba la carne, no tiene vuelta atrás”, concluyó.

Pekín descartó autorizar la cesión de cupos entre países del Mercosur tras el agotamiento de la asignación anual brasileña. Con una sobretasa del 55% que deja la tarifa en niveles prohibitivos, los envíos del gigante sudamericano caen abruptamente en su principal destino comercial.
El Instituto Plan Agropecuario continúa procesando los datos de las “Carpetas Verdes” del último ejercicio agrícola-ganadero, sin embargo, ya se visualiza una importante mejora en los ingresos de los productores, que van impulsados por la mejora en los precios y el aumento en el peso de los animales. La garrapata incide directamente en un aumento de los costos en el norte del país y el dólar se ubica por debajo de las referencias del ejercicio anterior.
La muestra se inaugura este jueves, mientras que las juras serán viernes y sábado

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