A partir del próximo 19 de agosto, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) pondrá en funcionamiento un mecanismo automático que impedirá el envío a faena de bovinos que, de acuerdo con la información registrada en los sistemas oficiales, no hayan cumplido los tiempos de espera correspondientes a determinados medicamentos veterinarios utilizados en tratamientos precaucionales.
La herramienta funcionará a partir de la información disponible en el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG) y forma parte del proceso de digitalización de los controles sanitarios. Carlos Fuellis, responsable del Programa de Garrapata del MGAP, explicó que el objetivo es aprovechar los datos que comenzaron a generarse de manera automática con la implementación del Despacho de Tropa Digital.
“Pasamos del papel a lo digital, a la automatización”, señaló Fuellis en -Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria- quien explicó que el sistema dispone de la información de los tratamientos precaucionales realizados cuando los animales se trasladan entre establecimientos.
Esos tratamientos quedan registrados por el veterinario particular en el Despacho de Tropa Digital (DTD), por el servicio oficial en el Control Oficial de Tropa Digital (COTD) a la salida de ferias, o mediante permisos especiales.
A partir de esos registros, el sistema podrá determinar si un bovino que se pretende enviar a frigorífico ya cumplió el período de espera correspondiente al producto utilizado. En caso contrario, automáticamente quedará fuera del certificado para faena.
“Puedo evitar la llegada a faena de un animal que no cumpla los tiempos de espera en base al producto que se usó para el tratamiento precaucional”, explicó Fuellis.
Un simulador para consultar antes de armar la tropa
El productor no tendrá que realizar nuevos registros para que funcione el mecanismo. En cambio, contará con un simulador que le permitirá consultar previamente la situación de los animales que pretende enviar a frigorífico.
A través de la identificación individual de los bovinos, podrá verificar cuáles están habilitados y cuáles todavía se encuentran dentro del período de espera de algún tratamiento registrado.
La herramienta apunta a evitar que el productor arme una tropa y recién al momento de la certificación veterinaria descubra que algunos animales no pueden ser enviados.
Cuando el veterinario realice la certificación para faena, el sistema volverá a efectuar el control. Si dentro de la tropa fue incluido un animal que todavía no cumplió el período correspondiente, será segregado automáticamente.
Fuellis comparó el funcionamiento con otras restricciones que ya operan en el sistema, como el requisito de permanencia de los animales en un establecimiento. “Automáticamente, el sistema no te lo deja participar del certificado. Y también automáticamente, cuando cumpla los días de espera, va a poder volver a participar y terminar en faena”, indicó.
De esta manera, la restricción se levantará sin necesidad de realizar trámites adicionales una vez transcurrido el período correspondiente.
El control será para todo el país
Aunque buena parte de los tratamientos precaucionales están vinculados a los movimientos de ganado desde zonas con presencia de garrapata, Fuellis aclaró que la nueva herramienta tendrá alcance nacional.
“Esto funciona para todo el país”, afirmó.
Sin embargo, el control automático se aplicará exclusivamente a los movimientos con destino a faena. Los traslados de ganado entre establecimientos con otros destinos no quedarán bloqueados por este mecanismo.
El jerarca explicó que la medida puede incidir en el momento de comercialización de algunos animales, particularmente cuando se trata de ganados que se trasladan frecuentemente entre establecimientos y acumulan registros de tratamientos precaucionales.
“El momento de venta de los ganados, sin duda, lo va a condicionar al cumplimiento de los tiempos de espera. Eso es lo que buscamos para garantizar la calidad y la inocuidad de los productos que consumimos o que exportamos”, sostuvo.
En esos casos, si el ganado está pronto para faena pero todavía no cumplió el período requerido, el productor deberá esperar. Fuellis reconoció que esa situación puede generar un costo comercial o productivo derivado de mantener los animales durante más días, aunque aclaró que el funcionamiento de la herramienta en sí mismo no supone un nuevo costo.
Además, destacó que la información estará disponible desde el momento de la compra. En las guías digitales se podrá conocer la marca comercial del producto utilizado, el principio activo y los días de espera correspondientes, lo que permitirá al comprador incorporar ese dato al momento de definir una operación.
El sistema no exime de responsabilidad al productor
Fuellis hizo especial énfasis en que la nueva herramienta constituye una barrera adicional de control, pero no sustituye la responsabilidad que tienen los productores sobre los tratamientos realizados dentro de sus establecimientos.
El sistema automático se alimentará específicamente de los tratamientos precaucionales registrados durante movimientos de ganado. Por lo tanto, puede haber animales que no se hayan trasladado y hayan recibido medicamentos dentro del propio establecimiento que también tengan períodos de espera que deben respetarse.
“La funcionalidad no exime de la responsabilidad a los productores en su establecimiento”, remarcó.
En ese sentido, diferenció los tratamientos precaucionales de otros medicamentos veterinarios utilizados por razones clínicas. Puso como ejemplo el imidocarb, empleado para atender casos de tristeza parasitaria, que no es un garrapaticida utilizado como tratamiento precaucional y, por lo tanto, no necesariamente integra la información sobre la que opera este bloqueo automático.
Por eso, la planilla de control sanitario continuará siendo una herramienta fundamental y seguirá siendo responsabilidad del productor. Fuellis señaló que incluso en operaciones entre particulares ya es habitual que los compradores soliciten esa información al vendedor para conocer los antecedentes sanitarios de los animales y tener mayores garantías sobre el cumplimiento de los períodos de espera.
Si aparecen residuos, el MGAP investigará
Que un animal haya sido habilitado por el sistema para ingresar a faena tampoco significa que el productor quede exento de responsabilidad si posteriormente se detectan residuos de medicamentos veterinarios.
Fuellis explicó que, frente a un resultado no conforme, el MGAP desarrolla una investigación para determinar las circunstancias y establecer eventuales responsabilidades.
“No es que aparece un resultado no conforme y vamos directo a la sanción. En ningún caso sucede eso”, aseguró.
Según indicó, existen alrededor de 500 expedientes entre los iniciados durante 2025 y lo que va de 2026, mientras que las sanciones efectivamente aplicadas rondan las 30. La diferencia, sostuvo, responde a que cada caso atraviesa un proceso de investigación en el que intervienen productores, veterinarios y los servicios oficiales, y en el cual también se contemplan los descargos correspondientes.
La nueva funcionalidad comenzará a operar el 19 de agosto. Desde el MGAP recomiendan que, antes de embarcar ganado con destino a frigorífico, los productores utilicen el simulador para verificar la situación individual de los animales y evitar que, al momento de la certificación, parte de la tropa quede impedida de ingresar a faena.