El presidente de la gremial, Alberto Capurro, destacó que el Merino Dohne ha logrado consolidarse en estos esquemas por combinar producción de lana fina con elevada eficiencia reproductiva. “Produce dos cosas que hoy el mercado valora mucho, que es la lana fina entre 18 y 19 micras, que está en el entorno de los 10 dólares, y una muy buena aptitud reproductiva, o sea, tener muchos corderos por oveja y que crezcan rápido”, señaló.
Vera Porá
La primera parada de la gira se realizó en el establecimiento “Vera Porá”, de Hugo Finozzi y familia, ubicado en Colonia Rubio. Se trata de un predio de 207 hectáreas que trabaja bajo un sistema de ciclo completo y acumula catorce años de experiencia con la raza.
Durante la recorrida se presentaron indicadores productivos destacados, entre ellos una señalada de 92% en la última zafra, alcanzada sin intervenciones especiales. En materia lanera, el lote exhibió un promedio ponderado de 18,5 micras y un rendimiento al lavado de 78,2%.
Finozzi explicó que uno de los desafíos para los productores de menor escala es la comercialización de la oveja de descarte. “Últimamente, como productor chico, el Dohne tiene el problema de la oveja de descarte; cuando la vas a vender al frigorífico, está pesando 65 kilos y cuesta colocarla. Yo le encontré la vuelta vendiéndola como madre para el campo y me da por arriba de los 80 dólares, en vez de 50 o 60”, comentó.
La Milagrosa
La actividad continuó en “La Milagrosa”, establecimiento de la familia Stirling, que desarrolla su producción sobre una superficie de 140 hectáreas. Allí se maneja un sistema diversificado con planteles de Merino Dohne, Corriedale y Merino Australiano, incorporando herramientas de información objetiva y conexión de datos para las Evaluaciones Genéticas Poblacionales.
La cabaña prioriza el uso de índices de selección y DEP’s como base para la toma de decisiones genéticas. En la última zafra de Merino Dohne, el establecimiento obtuvo vellones de 18 micras y un factor de confort de 99,5%, indicadores que reflejan el trabajo de afinamiento y mejoramiento sostenido de la majada.
Capurro valoró especialmente el rol de este tipo de emprendimientos familiares dentro de la raza. “Ellos tienen tres planteles, Corriedale, Merino Australiano y Merino Dohne, que es el más importante en número, y están en el proceso de mejorar características y disponer el material al mercado con mucho suceso”, afirmó.
La familia Stirling tiene prevista la comercialización de 70 carneros reproductores durante la presente zafra, consolidando su posicionamiento como proveedor de genética para distintos sistemas ovinos del país.
Rancho F cerrará la recorrida
La gira culminará este jueves 21 de mayo en “Rancho F”, establecimiento de la familia Fontes, donde se observará un sistema de mayor escala e intensificación productiva.
El predio trabaja con unas 3.000 ovejas encarneradas y acumula 18 años de experiencia con Merino Dohne, integrando la producción ovina con sistemas mixtos que incluyen terminación de vacunos a corral.
Durante la visita también se presentarán herramientas tecnológicas como el sistema OFDA, promovido para acelerar el aflojamiento de las majadas y optimizar el manejo productivo en establecimientos comerciales de gran escala.