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Menor oferta de novillo gordo consolida tendencia alcista de precios

Se comienza a transitar una "postzafra incipiente".

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Ganado vacuno en el campo. Foto: archivo El País.

El mercado de haciendas gordas están comenzando a “consolidar las expectativas de muchos productores” que pretendían por sus ganados de pasto US$ 3 en cuarta balanza, comentó a Rurales El País Gustavo Basso. El consignatario de ganado de Florida dijo que esos valores se “empezaron a conseguir” pero no todavía en su generalidad.

Basso explicó que los ganados de campo no están en su plenitud y han perdido kilos, mientras que los de verdeos están retrasados. Por el momento la oferta está siendo escasa y se empieza a transitar una “postzafra incipiente” que afirma los valores de las haciendas, aseguró.

La demanda está comprando un mayor volumen de vacas porque los novillos “no están tan ofrecidos” aunque se haya alcanzado la “barrera psicológica” de los US$ 3 a la carne por animales bien terminados. Sin embargo, en la generalidad se les ofrece a los productores entre la franja de los US$ 2,95 a US$ 3.

La vaca promedia los US$ 2,70 en cuarta balanza y “contempla una gran cantidad de negocios de 430 a 440 kilos”, ya que la vaca pesada está “escasa” y los valores se acercan a los US$ 2,75, dijo Basso.

Postzafra. El empresario comentó que es más probable que en las próximas semanas se acentúe más la falta de ganado, que “será más profunda e intensa en comparación al año pasado”. Explicó que se debe a una disminución de ganados encerrados con destinos a los abastos y marca “una larga postzafra”.

Basso aseguró que los precios van a depender de la oferta y la estrategia de la industria con la faena. Si la faena es intensa “van a superar los US$ 3,25”, pero si la demanda es cauta es “altamente probable que tengamos un mercado similar al año pasado”.

Escuche a Gustavo Basso:

https://soundcloud.com/user-4179372/gustavo-basso-1

Guillermo Crampet
La raza Boran se formó hace 1300 años en el norte de África, específicamente en Kenia, aunque también se difundió en otros países de ese continente, como Somalia, Etiopía, Sudán. Su proceso de selección fue natural, sin intromisión humana. El ganado se fortaleció en un ambiente hostil, con calor y frío extremos, sumado a campos muy pobres, lo que denota su alta rusticidad.
El técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), remarcó que en la carne ovina existe otra zafra de lana” en la raza merino australiano y el que es “una oportunidad productiva que muchas veces no estamos aprovechando”. En este sentido remarcó que “los productores que hoy capitalizan este momento son los que perseveraron durante los tiempos malos”. Al tiempo que destacó que “hay productores logrando lanas de 15 micras, algo que hace algunos años parecía impensado”, remarcó que en el caso de la carne ovina, los sistemas un mayor nivel de intervención, porque “hay que recrear cada año el esfuerzo de alimentar a la oveja y al cordero”.
La Sociedad de Criadores de Angus realizó esta actividad desde la Sociedad fomento de Treinta y Tres

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