Ganadería

Tardáguila I Líderes en la divisional de ascenso

Uruguay coloca su producción en los mercados a un valor medio que supera holgadamente a sus competidores regionales. Pero, al compararse con los exportadores del primer mundo, está algunos escalones por
debajo.

Carne en frigoríficos.

Rafael Tardáguila | [email protected]

Las metáforas futbolísticas han recobrado vigencia a partir de que desde el comité asesor del gobierno respecto a la estrategia de lucha de Uruguay contra la pandemia del coronavirus se comparara la situación del país con un partido de La Celeste contra Bolivia en la altura de La Paz. Si se lleva la metáfora a las exportaciones de carne, Uruguay coloca su producción en los mercados internacionales a un valor medio que supera holgadamente al de sus socios y competidores regionales. Sin embargo, al compararse con las ganaderías exportadoras del primer mundo, la uruguaya todavía está algunos escalones por debajo. Se podría decir, en clave de metáfora futbolera, que Uruguay lidera en la divisional de ascenso, pero que no pasa de mitad de tabla al compararse con los grandes equipos de nivel mundial.

Hay varios análisis interesantes para hacer del ranking del valor medio regional, así como también de la comparación con las ganaderías exportadoras de países desarrollados. Y hay estrategias para llegar a competir en las grandes ligas.

En los primeros siete meses de 2020 el valor medio de exportación de la carne vacuna fresca uruguaya es del orden de los US$ 5.200 por tonelada peso embarque. Argentina se ubica en un segundo escalón unos US$/t 600 por debajo. No tantos años atrás, cuando los volúmenes de exportación argentinos eran muy inferiores a los actuales, el peso relativo de la cuota Hilton -los cortes finos de alto valor, enviados enfriados a la Unión Europea- hacían que el valor medio de exportación de ese país fuese sensiblemente superior a los del resto de la región. En los dos últimos años Argentina elevó significativamente sus exportaciones a China, incluyendo carne con hueso, lo que redujo sustancialmente su valor medio de exportación.

Otro hecho no menor en la comparación entre Argentina y Uruguay es que este último coloca la cuota 481 -de carne de animales terminados a corral- a un valor medio superior. Son unas 12-14 mil toneladas que Uruguay vende unos US$/t 500 más caros, por lo que no es un dato menor.

El tercero en esta divisional de ascenso es Brasil, US$/t 800 menos que Uruguay. El dato muy positivo de Brasil este año es que no solo está colocando volúmenes récord, sino que además lo está haciendo a precios 15% superiores a los del mismo período de 2019. Esto demuestra lo trascendente que son las aperturas de mercado. Un año atrás Brasil contaba con alrededor de la mitad de las plantas habilitadas a China. Por lo tanto, el ingreso a China vía Hong Kong -por el denominado canal gris- era mucho más trascendente. Las exportaciones al enclave deben pagar el sobrecosto de ingresar por la ventana al mercado chino, por lo que su precio es sensiblemente menor. Además, Brasil está comenzando a colocar volúmenes relevantes a Estados Unidos, cosa que no podía hacer el año pasado.

Último en este cuadrangular queda Paraguay, algo que resulta lógico en la medida que no está habilitado a ingresar a China. Además, tiene una cuota Hilton en Europa de solo 1.000 toneladas. Por lo tanto, los exportadores paraguayos deben contentarse con colocar volumen en Chile y Rusia y lograr un valor algo mejor en las colocaciones en Israel. Algo así como estar jugando con la tercera en este campeonato tan competitivo.

Por lo tanto, en la comparación regional Uruguay avanza tranquilo a paso de Campeón de América, nada menos que de la principal región -con cada vez más luz- exportadora de carne vacuna al mundo.

Las cosas son distintas al compararse con las ganaderías exportadoras de países desarrollados, caso de Estados Unidos y Australia. Estados Unidos está lejos por encima, con unos US$/t 7.000, y hoy en día es utópico pensar en equiparar este valor. No pasa lo mismo con Australia. En lo que va del año exportó a un valor medio de US$/t 5.800, US$/t 600 por encima de Uruguay.

Ponerse a la par del país de Oceanía no es utópico y podría tomarse como objetivo para un mediano plazo. Hay cuestiones geográficas que no van a cambiar nunca: Australia siempre va a estar mucho más cerca de China, el principal demandante mundial. Pero hay otras en las que urge trabajar, como mejorar las condiciones de acceso del producto uruguayo. Australia cuenta con Tratados de Libre Comercio con todos los principales importadores de carne. Coloca más de 400 mil toneladas a tasa 0% en Estados Unidos y en pocos años venderá sin aranceles todo lo que quiera en este destino; la cuota uruguaya es de solo 20 mil toneladas anuales, a partir de las que paga 26,4% de arancel. Además, tiene un ingreso preferencial en Japón -Uruguay paga 38,5%-, en Corea -Uruguay 40%- y en China. Por el Chafta (el TLC Australia-China), la tarifa que paga la carne vacuna australiana este año es de 4,8% para las primeras 179.687 toneladas. El año que viene vuelve a reducirse (3,6%) y el volumen aumenta, en tanto que a partir de 2024 el arancel pasa a ser 0%, igual que el de Nueva Zelanda.

Si Uruguay avanzase con negociaciones para mejorar sus condiciones de acceso en los principales países importadores, su valor medio podría arrimarse al australiano. Qué proporción de lo que no queda en las Aduanas de destino pasa a ser ganancia del exportador y cuánto del importador, dependerá de las condiciones del mercado y de la negociación entre partes. Pero arrimaría a Uruguay a los valores de algunas de las ganaderías desarrolladas. No solo seguiría siendo campeón en la divisional de ascenso (o de América, como más guste), sino que pelearía palmo a palmo en las grandes ligas.